El ministro de Defensa británico, Ben Wallace, ha presionado hoy a Rusia y ha asegurado que el Kremlin "empieza a fracasar". Según Wallace, no sólo es "improbable" que Rusia pueda ocupar el resto de Ucrania más allá del Donbass sino que sus tropas están "vacilando". "Hasta ahora han fracasado y es poco probable que alguna vez tengan éxito en la ocupación de Ucrania. Han modificado constantemente la invasión hasta el punto de que sólo se enfocan al sur y al este, muy, muy, lejos de la supuesta operación de tres días que decían. Tres días son ahora ya casi seis meses, con pérdidas enormes y significativas tanto de equipos como de personal ruso", ha añadido.
A su entender, el presidente Vladímir Putin apostó a que una vez llegara el mes de agosto "todos estaríamos cansados del conflicto y la comunidad internacional iría en diferentes direcciones". "Aquí, hoy, es una prueba de lo contrario", ha asegurado, en alusión a una conferencia de donantes de países del norte de Europa en Copenhague, donde se han recaudado 1.500 millones de euros. El encuentro ha sido impulsado por Dinamarca y el Reino Unido.
"Hemos salido de esta reunión con más compromisos de financiación, más compromisos de entrenamiento y compromisos de ayuda militar, que están diseñados, para ayudar a Ucrania a ganar, ayudar a Ucrania a luchar por la soberanía y garantizar que las ambiciones del presidente Putin fracasen, como tendría que ser". ha añadido Wallace. El ministro de Defensa británico también ha apuntado que los aliados pronto tendrán que comprar armas de otros países o "hacer encargos en las fábricas para aumentar el suministro de municiones en Ucrania" a medida de que se agoten las propias reservas.
El Ministerio de Defensa británico ha confirmado que enviará más armas a Ucrania para ayudar a defenderse. Eso incluirá múltiples sistemas de lanzamiento de misiles, así como misiles guiados con precisión que pueden golpear objetivos a 80 km de distancia, destinados a proporcionar defensa contra la artillería pesada rusa.
Por otro lado, al menos 361 niños han muerto y otros 705 han resultado heridos en Ucrania a causa "de la agresión armada a gran escala de Rusia sobre Ucrania", según datos actualizados a la fecha por la Oficina del Defensor del Pueblo. "Desde el 24 de febrero (cuando se inició la invasión rusa) al 11 de agosto, como consecuencia de la agresión armada de la Federación Rusa contra Ucrania, se reportaron 1.066 bajas infantiles, que incluyen a 361 muertos y 705 heridos", asegura la citada oficina, según la agencia local Ukrinform.
Hasta el momento, también han sido contabilizados otros 204 niños como desaparecidos y 6.159 han sido deportados por los rusos, aunque el informe no aclara a qué lugares han podido ser trasladados. Al mismo tiempo, se han localizado en el país un total de 4.403 menores que figuraban como desaparecidos y, de ellos, 50 han sido devueltos a sus familias.