En otro episodio que ejemplariza la creciente tensión en la región, Rusia ha enviado este lunes dos aviones de combate para interceptar dos cazas británicos que se acercaban a su frontera sobre el mar Negro, según ha informado al Ministerio de Defensa ruso en un comunicado este lunes. El incidente, que ha tenido lugar este lunes 26 de junio, pone de manifiesto el continuo aumento de la actividad aérea cerca de las fronteras rusas. El comunicado del Ministerio de Defensa ruso detalla que cuando los caza rusos se han acercado, los aviones de combate extranjeros han dado media vuelta y se han alejado de la frontera rusa. Los aviones británicos involucrados han sido identificados como dos Typhoon acompañados por un avión de reconocimiento RC-135.
Este tipo de incidentes entre aviones rusos y occidentales se ha vuelto cada vez más frecuente en los últimos meses, tanto en el mar Negro como en el Báltico, en el contexto de la invasión de Ucrania. Rusia ha intensificado sus operaciones militares y ha aumentado la presencia de su fuerza aérea en la región. Aixó ha provocado tensiones entre Rusia y otros países al producirse entradas entre fronteras extranjeras sin aviso previo.
A finales de mayo, Rusia anunció que había interceptado cuatro bombarderos estratégicos norteamericanos en dos incidentes separados durante una semana al mar Báltico. Además de los aviones norteamericanos, los aviones rusos han interceptado aeronaves francesas, alemanas y polacas. Estos episodios de intercepciones y aproximaciones peligrosas entre aviones de combate generan preocupación a la comunidad internacional a causa del riesgo de incidentes que podrían desencadenar una escalada en el conflicto. Con el aumento de la actividad militar en la región, la posibilidad de errores de cálculo o malentendidos se hace cada vez más latente.
Las tensiones entre Rusia y las naciones occidentales han ido en aumento desde la anexión de Crimea por parte de Rusia en el 2014 y se han intensificado todavía más con la invasión de Ucrania durante el último año. El mar Negro, estratégicamente importante para Rusia, ha sido escenario de maniobras y despliegues militares tanto por parte de Rusia como de países de la OTAN. A medida que los incidentes de este tipo continúan, los llamamientos a la desescalada y al diálogo se hacen cada vez más urgentes.