El presidente electo de EE.UU., Donald Trump, decidió este jueves salir de la Torre Trump de Nueva York, donde ha pasado la mayor parte de su tiempo desde que ganó la campaña, y lo hizo para salir y volver a Trump de la campaña. En una estrategia de no perder el grueso social que le votó, Trump acudió hoy a la planta de Carrier en Indiana para dejar claro que cumpliría con su palabra de evitar que las empresas estadounidenses deslocalicen sus producciones.

Trump aseguró que evitaría el traslado de un millar de empleos a México, y advirtió de que este tipo de planes no volverán a ocurrir "sin consecuencias". "Las empresas no se van a ir de EE.UU. nunca más sin consecuencias. No podemos permitir que ocurra esto con nuestro país. Hay muchísimos empleos saliendo de EE.UU. y trasladándose a otros países", aseguró Trump, después de un breve recorrido por la planta del fabricante de hornos y aparatos de aire acondicionado. "Dije que Carrier nunca se iba a ir de Indiana", remarcó, y agregó que había convencido a los ejecutivos de la compañía con una llamada telefónica.

Trump no escogió una fábrica como primer acto post-campaña adrede. Lo hizo en un intento de demostrar las erróneas políticas del saliente presidente Barack Obama y prometido revertir sus políticas cuando sea nombrado presidente, en enero. Trump, quien estuvo acompañado por el vicepresidente electo y gobernador de Indiana, Mike Pence, y por Greg Hayes, presidente de United Technologies, propietaria de Carrier, se dirigió durante media hora a los trabajadores, a los que prometió trabajar para alcanzar acuerdos similares en otros lugares de EE.UU.

Los empleos de Carrier

Pese al anuncio de Trump, y aunque Carrier se ha comprometido a dejar 800 empleos directos y 300 más de administración en Indiana, la empresa mantiene su intención de mover otros 700 a sus instalaciones en Monterrey (México) y cerrar otra fábrica en Huntington, en el mismo estado, donde hay 700 personas empleadas. La compañía de hornos y aires acondicionados confirmó la decisión e informó de que había recibido el compromiso por parte de las autoridades estatales de recibir 6,6 millones de euros en exenciones fiscales como parte de sus "incentivos" para quedarse.

El presidente electo ha expresado también su voluntad de poner fin al tope de gasto en Defensa acordado por Obama y el Congreso para frenar el alza en los déficit presupuestario, con lo que se prevé se abra la puerta a nuevas licitaciones públicas.

Gira de agradecimiento

Trump, que ya ha delineado la composición de su equipo económico e incluye al exbanquero de Goldman Sachs Steven Mnuchin para el Tesoro y al inversor multimillonario Wilbur Ross para Comercio, realizará esta noche un acto de la llamada "gira de agradecimiento" en Cincinnati (Ohio) en los estados clave donde logró obtener la victoria electoral.

La gira estará centrada en gran parte en varios de los estados del medio oeste de EE.UU. que habían votado demócrata en las últimas contiendas electorales y han sido fuertemente afectadas por la reconversión industrial como Pensilvania, Ohio, Michigan o Wisconsin, y que en estas elecciones se decantaron por el candidato republicano.