La pregunta que recorre ahora América Latina es: después de Venezuela, ¿quién? No hace falta tener mucha imaginación, ya que ha sido el propio presidente de Estados Unidos quien ha definido sus objetivos durante la madrugada de este domingo a lunes. Más allá de amenazar a la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, Trump ha avisado a México, Colombia y Cuba. Fuera de la región, recordemos que el republicano ha insistido en su interés sobre Groenlandia.

En declaraciones a los periodistas desde el Air Force One, el magnate ha hablado sobre las ofertas para mandar el ejército de EE.UU. a México para combatir a los narcotraficantes y ha asegurado que la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, "tiene un poco de miedo a los cárteles". "Hay que hacer algo con México. México tiene que organizarse, porque los estupefacientes se están infiltrando desde México. Y tendremos que hacer algo. Nos encantaría que México lo hiciera. Son capaces de hacerlo, pero, por desgracia, los cárteles son muy fuertes en México", ha afirmado. Para rematar, también ha lamentado que Sheinbaum haya rechazado reiteradamente sus ofertas para mandar tropas. 

La reacción de Colombia

Trump también ha advertido a su homólogo colombiano, Gustavo Petro, y ha dicho que le suena "bien" la posibilidad de enviar a Colombia una misión como la de Venezuela. De hecho, ha asegurado que "Colombia también está muy enferma" y que el país está "gobernado por un hombre enfermo al que le gusta fabricar cocaína y venderla a Estados Unidos". "Y esto es algo que no hará durante mucho tiempo", ha concluido. Sobre Cuba, ha considerado que el gobierno de Miguel Díaz-Canel "está a punto de caer" y que no cree que haga falta "ninguna acción" por parte de su país en la isla. "No sé cómo podrán mantenerse, no tienen ingresos. Recibían todos sus ingresos de Venezuela, del petróleo venezolano", ha dicho el presidente de EE.UU.

La primera líder en reaccionar ha sido la canciller colombiana, Rosa Villavicencio, quien ha condenado de forma "categórica, firme e inequívoca" las declaraciones de Trump. "Resultan ofensivas, inadmisibles y profundamente irrespetuosas, no solo de Colombia como Estado soberano, sino de los principios fundamentales del orden internacional. Cualquier intento de descalificación personal, política o institucional contra el jefe de Estado constituye una injerencia inaceptable en los asuntos internos de nuestro país, en abierta contradicción con los principios del derecho internacional", ha manifestado.