La principal gasística alemana Uniper, que fue nacionalizada en verano, se está convirtiendo en una desesperación para el gobierno de Olaf Scholz. El ejecutivo alemán ya ha acudido en dos ocasiones a rescatar a Uniper, pero después de un nuevo balance ahora se ha confirmado que necesita una tercera aportación de 40.000 millones de euros más, según informa el diario Handelsblatt. Si no es así, la empresa puede entrar en quiebra. La última vez que el gobierno alemán aportó a Uniper -26.500 millones- fue en septiembre, pero en un mes la situación se ha vuelto a deteriorar.
Según las mismas fuentes, la situación es tan grave que se prevé que las ayudas se acuerden la próxima semana, sin ningún atraso. La primera ayuda se produjo en el mes de julio, cuando Uniper sólo recibió el 40% del gas que había acordado con la multinacional rusa Gazprom. A raíz de eso el gobierno alemán aportó 8.000 millones y la nacionalizó al quedarse el 93% de las acciones. Pero el carácter público que tiene ahora la empresa no ha resuelto los problemas, que se han seguido agravando.
Mientras tanto, el canciller alemán, Olaf Scholz, se ha mostrado muy preocupado por si en la próxima cumbre de la UE se fija un límite de precios europeo para las compras de gas. "Un límite de precios fijado de forma política comporta el riesgo de que los productores vendan el gas en otro sitio y, al final, los europeos no consigamos más gas, sino menos", ha advertido el canciller en el Bundestag. Fijar un precio máximo del gas es lo que piden muchos países de la UE, entre ellos España.
Scholz ha subrayado también que la UE tendría que coordinarse de forma estrecha con otros consumidores de gas, como Japón y Corea "porque no competimos con ellos". Al mismo tiempo, ha pedido discutir de un precio razonable con los productores. "Estoy convencido de que países como EE.UU., Canadá y Noruega, que están con nosotros en solidaridad con Ucrania, tienen interés en garantizar que la energía en Europa no se vuelva inalcanzable", ha añadido.
Como alternativa al límite de precios del gas, Alemania defiende un escudo protector de 200.000 millones de euros para atenuar los altos precios de la energía, con lo que se evitaría a su entender el riesgo de que los productores no quisieran vender gas a Europa. El paquete de rescate se aplicaría durante dos años y medio, y ya funcionaría el invierno del 2023/24. "Teniendo en cuenta este periodo de tiempo, los 200.000 millones de euros representarían en torno al dos por ciento de nuestro producto interior bruto", ha indicado Scholz.
Mientras tanto, el gobierno alemán ya ha decidido una ayuda de 300 euros a los jubilados, para afrontar el encarecimiento de la energía, y además tendrán una tarifa plana en este concepto.