Primer síntoma de desescalada. El gobierno bielorruso, aliado de Moscú, ha anunciado que las tropas rusas desplegadas en su país lo abandonarán durante el mes de febrero, cuando finalicen las denominadas maniobras conjuntas entre los dos ejércitos. Según la OTAN, el despliegue ruso en Bielorrusia era el preparativo para invadir Ucrania, dado que los dos países comparten frontera. "Al final de las maniobras, las unidades y subunidades militares de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa abandonarán el territorio de la República de Bielorrusia", ha indicado el ministerio de Defensa bielorruso. Los mercados han dado cierta validez a la posible desescalada y el rublo ruso, que ha sufrido durante la acumulación de tropas rusas a las denominadas maniobras, ha subido hoy 1,1 puntos después del anuncio del ministerio. Los ejercicios militares se realizan en dos fases y se llevarán a cabo hasta el 20 de febrero, según Reuters.

Bielorússiaa

El economista Santiago Niño Becerra ha pronosticado que no es imaginable un conflicto bélico entre la OTAN y Rusia a causa de Ucrania, por el enorme impacto económico que tendría para todas las partes. "No soy experto en geopolítica ni en geoestrategia, pero miren un mapa de la Europa central. ¿Es imaginable en el 2022, no en 1622, una guerra aquí? Las pérdidas de todos los países de la zona serían monstruosas y el caos que se formaría sería inmenso", ha indicado. El economista ha hecho referencia al fin del dominio lituano-polaco sobre la actual Ucrania, instaurado en el siglo XV, y que se hundió en el siglo XVII. Después de conflictos con los tártaros y los otomanos, una revuelta cosaca con el apoyo|soporte ruso y de los tártaros de Crimea llevó a la creación de Ucrania como territorio autónomo cosaco.

Una muestra de las grandes implicaciones económicas que están en juego es que Alemania, de momento, no interviene en el operativo militar, y se ha limitado a enviar cascos y un hospital de campaña a Ucrania. Ha mantenido, en cambio, su negativa al envío de armas en el país para no alimentar la tensión militar con Rusia, según ha hecho saber la ministra de Defensa, Christine Lambrecht. "Entregaremos en febrero un hospital de campaña completo, incluida la formación necesaria, y todo eso cofinanciado por Alemania con 5,3 millones de euros", ha explicado Lambrecht en una entrevista al diario alemán Die Welt. Alemania ya ha suministrado respiradores y está atendiendo a los soldados ucranianos que se encuentran gravemente heridos en hospitales de la Bundeswehr (Fuerzas Armadas), ha confirmado la ministra. El gobierno alemán tiene que hacer todo lo posible por desescalar la situación de crisis, según Lambrecht. "El suministro de armas no sería útil en este momento. Este es el consenso en el gobierno federal", ha afirmado.