Estados Unidos ha confirmado este viernes que cuatro de los seis tripulantes del avión cisterna KC-135 que se ha estrellado al oeste de Irak han muerto. Con estos cuatro, ya son once las víctimas mortales dentro del ejército estadounidense, que suma unos 140 heridos desde que empezó la guerra. "Aproximadamente a las 2 PM (hora del este; 19:00 horas de Catalunya) del 12 de marzo, un avión cisterna estadounidense KC-135 se estrelló al oeste de Irak. Cuatro de los seis tripulantes a bordo han muerto, mientras continúan las labores de rescate", ha informado el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), en un mensaje en las redes sociales. El Centcom indica que las causas del accidente se están investigando, aunque afirma que "la pérdida de la aeronave no se debió ni a fuego enemigo ni a fuego amigo". En este sentido, una milicia proiraní, la Resistencia Islámica de Irak, ha reivindicado el derribo del avión, asegurando que sus combatientes lo atacaron con sistemas de defensa aérea, lo cual habría provocado que se estrellara. 

La propia organización iraquí afirmó sobre el ataque a una segunda aeronave estadounidense en el oeste de Irak, lo que habría provocado un aterrizaje de emergencia de esta en "uno de los aeropuertos del enemigo", mientras que la tripulación logró resguardarse. Sin embargo, el Centcom no da credibilidad a esta tesis y no ha informado sobre ningún ataque a un segundo avión de la Fuerza Aérea. Por su parte, Irán sostiene que el avión cisterna fue el objetivo de un misil disparado por grupos armados iraquíes afines al régimen de la República Islámica.

Un portavoz del Mando Unificado de Operaciones Jatam al Anbiya afirmó, en declaraciones recogidas por las agencias iraníes Tasnim y Fars, que la nave estadounidense fue "abatida por un misil de los grupos de resistencia en el oeste de Irak", lo que habría provocado su caída. La Guardia Revolucionaria indicó entonces que en el ataque murieron seis personas, la tripulación completa del avión que, según su versión, estaba abasteciendo con combustible a un avión de combate "enemigo" en el momento del impacto. Los aviones cisterna KC-135 suelen tener una tripulación de tres personas, y el ejército estadounidense no informó por qué había miembros adicionales a la tripulación, que inicialmente se informó que era de cinco personas, cifra que aumentó hasta seis.