Crisis entre Córcega y París: la Asamblea de la isla se reunirá de urgencia por el rechazo a la autonomía

Córcega prepara una respuesta política al revés que ha sufrido su proyecto de autonomía en el Senado francés. La Asamblea de la isla celebrará una sesión extraordinaria el próximo miércoles para abordar las consecuencias de las decisiones adoptadas en París durante la tramitación de la reforma constitucional que debía abrir la puerta a un nuevo estatus de autogobierno. La presidenta de la cámara corsa, Marie-Antoinette Maupertuis, ha anunciado la convocatoria en un comunicado publicado en las redes sociales, en el que denuncia los "retrocesos sustanciales" respecto a los avances logrados durante el llamado proceso de Beauvau, las negociaciones iniciadas en 2022 entre el Estado francés y los representantes de Córcega para "redefinir el futuro institucional de la isla y acordar un estatuto de autonomía".

La decisión llega después de que cuatro grupos políticos —Fà Populu Inseme, Avanzemu, Core in Fronte y Un’Altra Strada— reclamaran una reunión urgente del Parlamento corso ante el rumbo que ha tomado el debate en la cámara alta francesa. Maupertuis ha explicado que ha acordado convocar la sesión con el presidente del Consejo Ejecutivo de Córcega y que la Conferencia de Presidentes también ha sido informada de la iniciativa.

Maupertuis ha defendido que el reconocimiento de la autonomía corsa no es una reivindicación surgida únicamente de las negociaciones con París, sino que responde a una voluntad política consolidada en las instituciones de la isla. En este sentido, ha reivindicado el carácter "democrático" e "inédito" del proceso y ha recordado que la Asamblea de Córcega ya reafirmó esta aspiración el 5 de julio de 2023, con la aprobación de la resolución Autonomía. Según la presidenta, aquel posicionamiento reflejaba una demanda expresada de manera "firme y constante".

Por todo ello, Maupertuis considera que los cambios introducidos durante la tramitación de la reforma constitucional no se pueden desvincular de los compromisos construidos a lo largo de las negociaciones. "Cualquier cuestionamiento significativo de los equilibrios establecidos durante este diálogo requiere una valoración clara por parte de las instituciones corsas", ha advertido.

Batacazo en el Senado

El origen inmediato de la crisis se encuentra en la votación del lunes en el Senado francés, que rechazó por 181 votos contra 134 la reforma constitucional destinada a reconocer la autonomía de Córcega. La propuesta, fruto de las negociaciones del proceso de Beauvau y aprobada previamente por la Asamblea Nacional, preveía dotar a las instituciones corsas de capacidad para aprobar sus propias normas, incluidas disposiciones de carácter legislativo, siempre bajo la supervisión del Consejo Constitucional y del Consejo de Estado francés. Antes del rechazo, sin embargo, los senadores ya habían introducido modificaciones sustanciales que recortaban las competencias excepcionales previstas para la isla. También habían suprimido las referencias a la "comunidad insular" y al "vínculo singular con la tierra corsa", sustituidas por el reconocimiento de un "patrimonio histórico, lingüístico y cultural singular".

Estos cambios provocaron una fuerte reacción del movimiento autonomista, especialmente de Femu a Corsica, que calificó la nueva propuesta de "inaceptable" y denunció que el texto había sido "desmantelado y vaciado de su sustancia".