Más allá de la fragata Cristóbal Colón que el gobierno de España ha enviado a Chipre para defender la isla de la Unión Europea de posibles ataques de Irán o sus aliados, hay otro elemento de las Fuerzas Armadas españolas que ha sido noticia: el sistema Patriot del Ejército de Tierra desplegado en Turquía en una misión de la OTAN. En el marco de la guerra en Oriente Medio que libran Estados Unidos e Israel contra la República Islámica, esta batería para la defensa antiaérea jugó un papel clave en un incidente que se produjo con un misil iraní que se acercaba al espacio aéreo turco. Según confesó la ministra de defensa Margarita Robles, en una entrevista en la Cadena SER, “la batería española no abatió el misil, pero sí que dio la información suficiente para que pudiera ser interceptado”. De esta frase se podría interpretar que el radar de la batería española desplegada en Turquía podría haber sido el que detectó el misil iraní. 

Más allá del debate de si esta acción ha podido contradecir el mensaje del ‘No a la guerra’ de Pedro Sánchez, y todas sus derivadas, la batería Patriot española juega su papel en el entramado defensivo de la OTAN ante los posibles lanzamientos de misiles desde Oriente Medio y el Próximo Oriente, donde ahora se encuentra la amenaza. Porque, como insisten el Ministerio de Defensa y el propio gobierno español, el papel de España se entiende como el “de un aliado firmemente comprometido en los marcos de la ONU, la UE o la OTAN” y su participación se limita a participar en misiones defensivas, nunca ofensivas. Y es que, el sistema Patriot, es puramente defensivo, por diseño y doctrina operativa, porque se centra en interceptar y neutralizar amenazas aéreas entrantes, como aviones, drones, misiles de crucero o balísticos tácticos a través de misiles superficie-aire (SAM).

Pero, ¿qué es y cómo funciona el sistema Patriot? 

El nombre Patriot no se refiere a un sistema patriótico, sino que es el acrónimo en inglés de Phased Array Tracking Radar to Intercept on Target (radar de seguimiento de matriz en fase para interceptar el objetivo). Es un sistema de defensa antiaérea y antimisiles desarrollado por la empresa norteamericana Raytheon -actualmente RTX- y Lockheed Martin, desde los años setenta, y está operativo desde 1984. Concebido inicialmente como un sistema antiaéreo de largo alcance, el Patriot evolucionó en sus capacidades para hacer frente a misiles balísticos y de crucero, municiones merodeadoras y todo tipo de aeronaves. Este sistema puede abatir objetivos que se desplazan a gran velocidad a distancias de hasta 160 kilómetros, gracias a su radar de alta potencia y a interceptores guiados de precisión.  Es un sistema clave para la defensa antiaérea estratégica de los Estados Unidos y un pilar clave para Europa a través de la OTAN, aunque no forma un “escudo multicapa” tan integrado como el de Israel. Las Fuerzas de Defensa de Israel también utilizan el Patriot como apoyo a su sistema principal en la capa media, la de la Honda de David (para objetivos de medio alcance, misiles tácticos y de crucero hasta los 300 km), pero no replica la precisión de la Cúpula de Hierro (la primera capa, para misiles, cohetes y drones de corto alcance, hasta 70 km) ni la capacidad balística del sistema Hertz-Arrow (para misiles de largo alcance, hasta 2.400 km y balísticos extraatmosféricos).

Una batería Patriot típica está formada por un radar AN/MPQ-53/65 que detecta amenazas hasta 130-170 km y las rastrea simultáneamente. Este es el corazón del sistema y puede seguir varios objetivos de manera simultánea, que puede coordinar el lanzamiento de varios misiles contra diferentes blancos al mismo tiempo. También incluye una estación de control que determina y prioriza los objetivos a seguir, y autoriza los lanzamientos. El tercer elemento son las lanzadoras (M901/M903), que pueden tener 6 u 8 por batería, y cada una puede transportar hasta 4 misiles PAC-2 o PAC-3), que puede alcanzar un alcance de hasta 160 kilómetros y una altitud de techo de 24 kilómetros. Los misiles PAC-2 tienen una ojiva explosiva de proximidad para blancos amplios, mientras que los PAC-3 MSE son de impacto directo (hit-to-kill) y se utilizan contra misiles balísticos, porque es más preciso y letal.  Finalmente, incorpora un generador eléctrico que es un soporte autónomo para la movilidad de la batería. Todo se despliega en camiones para la movilidad rápida y con capacidad contra ataques masivos.

Radar de la batería Patriot española desplegada en Turquía
Radar de la batería Patriot española desplegada en Turquía, el corazón del sistema

Según la secuencia de funcionamiento, el radar identifica el objetivo (avión, dron, misil) y analiza la velocidad, altitud y trayectoria. La estación de control evalúa, calcula la amenaza y selecciona la lanzadera óptima. Esta dispara 1-2 misiles (en un intervalo de 4 o 5 segundos) guiados por el radar hacia el objetivo. El misil PAC-2  detona por proximidad y el PAC-3 actúa por impacto directo, y se pueden controlar hasta 9 intercepciones simultáneas. Los misiles tienen una velocidad Mach 5 (equivalente a cinco veces la velocidad del sonido), que es considerada hipersónica, que puede alcanzar los 6.150 kilómetros por hora o los 1,7 kilómetros por segundo.

Cómo funciona una batería Patriot
Cómo funciona una batería Patriot

Las tres baterías españolas de segunda mano

El ejército español cuenta actualmente con tres baterías operativas, todas compradas de segunda mano en Alemania. La primera, en el 2004, y las otras dos en el 2014 —recibidas en el 2015— y adquiridas en un paquete conjunto por 41,1 millones de euros. Las tres están asignadas al Regimiento de Artillería Antiaérea nº 73 de la base General Almirall de Marines (Valencia). Cada batería incluye seis lanzadoras capaces de disparar hasta 20 misiles simultáneamente. Las baterías españolas son de misiles PAC-2. Los proyectiles originales medían 5,31 metros de largo y pesaban unos 900 kilos, y posteriormente llegó el misil PAC-2 GEM, que puede variar su rumbo en vuelo de manera más autónoma. Dos de estas baterías están ubicadas en la mencionada base de Valencia, donde se realiza el mantenimiento, el entrenamiento y las operaciones de ámbito estatal. La tercera batería es la que se encuentra desplegada desde el 2015 permanentemente en la base aérea de Incirlik, en la ciudad de Adana (Turquía), bajo la misión de la OTAN llamada Active Fence que se lanzó en el 2012 para proteger a Turquía de las amenazas balísticas procedentes de la guerra civil en Siria. 

Cuatro baterías nuevas más encargadas

España ha comprado cuatro baterías Patriot a Raytheon, pero esta vez nuevas de trinca, por 1.445 millones de euros, a 400 millones de euros cada una. Son de configuración 3+, para misiles PAC-3, con entrega prevista para el 2030. El paquete incluye 51 misiles PAC-3 MSE, pero la entrega de los misiles, sin embargo, se podría retrasar tres años más ante la saturación de producción en los Estados Unidos por las demandas globales derivadas de la guerra de Ucrania, las necesidades del propio gobierno norteamericano y de la OTAN, según comunicó Lockheed Martin al gobierno español. Las baterías incluyen 24 lanzadoras M903, 4 radares AN/MPW-65, estaciones de control y energía, optimizadas para condiciones climáticas adversas y amenazas hipersónicas.