Tras atacar Venezuela y capturar a su presidente Nicolás Maduro para ser juzgado en Estados Unidos por delitos de narcotráfico, Donald Trump ahora mira a Groenlandia. Y lo hace más que nunca. La Casa Blanca ha confirmado este martes que Donald Trump y su Gabinete están estudiando "varias opciones" para conseguir el control de Groenlandia y que esto incluye "el uso de las Fuerzas Armadas estadounidenses". El anuncio llega horas después de que los líderes de siete países europeos, entre los que se encuentran los de España, Francia, Alemania, Italia, el Reino Unido, Polonia y Dinamarca, hayan firmado una declaración conjunta que expresa su firme apoyo a Dinamarca y defiende la soberanía de Groenlandia. Ya avisó Katie Miller, esposa del asesor ultranacionalista de la Casa Blanca Stephen Miller, de las intenciones del presidente estadounidense con una publicación en las redes sociales de un mapa de Groenlandia cubierto con la bandera de los Estados Unidos, que encendió la indignación tanto de ciudadanos groenlandeses como del gobierno danés. El mismo Trump puso más leña al fuego al afirmar que este vasto territorio del Ártico continúa siendo un objetivo para sus intereses geopolíticos y económicos

La declaración conjunta de los líderes europeos señala que "la seguridad en el Ártico continúa siendo una prioridad clave para Europa y es fundamental para la seguridad internacional y transatlántica". Además, los socios recuerdan que también la OTAN "ha dejado claro que la región ártica es una prioridad y los aliados europeos están intensificando sus esfuerzos". Los siete países han considerado que "la seguridad en el Ártico debe lograrse, por tanto, de manera colectiva, en coordinación con los aliados de la OTAN, incluidos los Estados Unidos, respetando los principios de la Carta de las Naciones Unidas". Entre estos principios citan “la soberanía, la integridad territorial y la inviolabilidad de las fronteras”. Con todo, los firmantes reconocen que los Estados Unidos "son un socio esencial en este empeño, como aliado de la OTAN" y por el acuerdo de defensa entre Washington y Copenhague de 1951.

"El respeto a la soberanía de los países es esencial para la paz. Esta fue la lección más grande que nos legó el siglo XX. No la olvidemos", ha dicho el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, en un mensaje en la red social X en el que ha adjuntado el documento. La declaración ha sido apoyada también por el presidente de Francia, Emmanuel Macron; el canciller de Alemania, Friedrich Merz; la primera ministra italiana, Giorgia Meloni; y sus homólogos, el polaco, Donald Tusk; el británico, Keir Starmer, y la danesa, Mette Frederiksen. Por su parte, el presidente del gobierno autónomo de la isla, Jens-Frederik Nielsen, ha abogado por evitar el "pánico" y estrechar la colaboración con los Estados Unidos, mientras que la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, afirmaba este lunes que “si un país de la OTAN ataca a otro país de la OTAN, todo se acabará”, una advertencia que pone el foco en el futuro de la alianza atlántica, la OTAN, y en la seguridad europea, e insistía en que no se aceptarán amenazas contra Groenlandia ni contra Dinamarca.