Bruselas planta a Serbia por el funeral del genocida Mladić: "Es incompatible con los valores de la UE"

La comisaria europea de Ampliación, la eslovena Marta Kos, ha cancelado este viernes la visita que tenía prevista a Serbia como protesta por la glorificación de Ratko Mladić después de su muerte. "Fue condenado por genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra. El regreso de sus restos a Belgrado recuerda a Europa las páginas más oscuras de nuestra historia reciente", ha escrito Kos en la red social X. La decisión abre un nuevo episodio de tensión entre Bruselas y Belgrado en plena relación con el proceso de ampliación de la Unión Europea.

Kos ha justificado la cancelación de la visita al considerar que la glorificación de Mladić a raíz de su muerte es "incompatible con los valores sobre los que se construye el camino de la Unión Europea". La comisaria ha remarcado que la aproximación europea exige "afrontar el pasado, una reconciliación genuina y el respeto a las víctimas de los crímenes de guerra" y ha insistido en que estos principios "no son negociables". 

Horas antes de anunciar la cancelación, Kos ya había advertido que el traslado de los restos de Mladić a Belgrado sería "una prueba muy importante" para medir la trayectoria europea de Serbia. A su llegada al Consejo de Ministros de Asuntos Europeos en Dublín, la comisaria había señalado que Bruselas sigue de cerca los acontecimientos en el país y que estos pueden influir en la manera como los estados miembros valoren una eventual adhesión.

Serbia es candidata oficial a entrar en la Unión Europea desde 2012 y abrió las negociaciones de adhesión dos años más tarde, pero el proceso continúa encallado por la falta de unanimidad entre los estados miembros. Las principales reticencias se centran en cuestiones como el estado de derecho, la libertad de prensa y el grado de alineamiento de Belgrado con la política exterior común de la Unión Europea, especialmente en lo que se refiere a su relación con Rusia.

El "carnicero de Bosnia"

Mladić murió el 27 de agosto bajo custodia en La Haya, donde cumplía una condena de cadena perpetua por los crímenes cometidos durante la guerra de Bosnia y Herzegovina en los años noventa. En 2017, el Tribunal Penal Internacional para la ex-Yugoslavia (TPIY) de las Naciones Unidas lo declaró culpable de genocidio y crímenes de guerra. Su hijo, Darko Mladić, ha anunciado este viernes que el exgeneral serbio será enterrado el lunes en Belgrado en lo que ha definido como un "funeral del pueblo", al margen de la política. El presidente serbio, Aleksandar Vučić, ya había apuntado el jueves que podrían asistir "decenas de miles" de personas al funeral de Mladić, considerado un héroe por muchos en Serbia.