El primer ministro belga, Charles Michel, ha anunciado que Bélgica enviará cazas F-16 para bombardear al Estado Islámico. Lo ha dicho hoy, después de reunirse con el secretario de Estado de los EE.UU., John Kerry, aliado suyo en la OTAN. Esta es la respuesta del gobierno belga a los atentados que sufrió Bruselas, pero no es una cuestión nueva. De hecho, el mandato por esta misión ya ha sido discutido por el Parlamento. 

Además, durante el mes de octubre de 2014 Bélgica ya participó en la campaña de ataques de aviación contra EI. Según ha dicho el ministro belga de defensa, Steven Vandeput, en la cadena de televisión RTL, se trataría de "reanudar" la misión. Lo que no han aclarado, sin embargo, es si los ataques se limitarán sólo a Irak o si también se harán extensivos a Siria.

"Estamos plenamente convencidos de que los desafíos que enfrentamos todos juntos, los desafíos de seguridad, también suponen defender nuestros valores comunes que compartimos Europa y EE.UU.", ha señalado el primer ministro belga. "Somos grandes democracias. Compartimos convicciones, la libertad de expresión, la tolerancia, la diversidad y la apertura de nuestras sociedades, valores que tenemos que defender con toda la nuestra determinación ", ha recalcado Michel.

Por su parte, Kerry ha asegurado que el Estado Islámico ataca en Europa porque está perdiendo terreno, líderes, soldados y capacidad de financiación en Irak y Siria. "La verdadera razón por la cual el EI está recurriendo a acciones fuera del Próximo Oriente es porque su fantasía de un califato se está hundiendo delante de sus ojos, su territorio se está reduciendo día a día, sus líderes están siendo diezmados, sus fuentes de financiación están desapareciendo y sus soldados están huyendo", ha afirmado Kerry.

La visita de Kerry en Bélgica acabará esta tarde en un breve homenaje a las víctimas en el aeropuerto de Zavetem. Varios norteamericanos también resultaron muertos o heridos a los ataques del martes.