“Sabíamos que acabaría pasando. Es una acción cobarde, hoy es un día negro”. Con estas palabras, el primer ministro belga, Charles Michel, ha confirmado que desgraciadamente los atentados no les han cogido por sorpresa. A raíz de los atentados de París, las autoridades habían elevado el nivel de alerta a 3 de un máximo de 4, pero no ha sido suficiente para abortar una acción que empezó a prepararse hace tiempo. El golpe al corazón de Bruselas llega tras una agria polémica con las autoridades francesas que reprocharon a los belgas que no habían compartido información que habría podido evitar la masacre del pasado 13 de noviembre en la capital francesa. También les acusaban de permitir que posibles yihadistas y cómplices operaran sin impedimento.

En su primera comparecencia, Michel ha condenado el ataque pero no ha querido concretar información sobre las víctimas. Ha recordado que ahora también habrá que trabajar con las embajadas para comunicar si hay víctimas de diferentes nacionalidades. Una hipótesis que se da por hecho. Recordamos que el aeropuerto de Zaventem es un aeropuerto por el que pasan todas las autoridades internacionales que visitan o trabajan en Bruselas y Malebeek, donde se ha producido el ataque del metro, es el barrio de las embajadas y las instituciones europeas. 

Las autoridades han elevado el nivel de alerta a grado 4, el máximo. Eso implica que se intensifica la presencia policial en las calles, también los controles de tráfico e identidad y se restringirá la circulación de los ciudadanos a determinados puntos y franjas horarias. Hoy por hoy, las autoridades han preguntado a los ciudadanos que no salgan a la calle si no es estrictamente necesario. Se ha suspendido el servicio de metro.  

   

Bélgica busca terroristas huidos

De hecho, el Gobierno belga ha explicado que nada se puede dar por hecho y que no saben si en las próximas horas podría haber nuevos atentados o incidentes. La cuestión es que las fuerzas de seguridad todavía no pueden confirmar si hay terroristas huidos o no. Por eso, la policía examina las cámaras de seguridad para localizar posibles autores de los atentados y cómplices. El fiscal general ha dicho que, como mínimo, una de las dos explosiones del aeropuerto ha sido obra de un terrorista suicida.   

Francia se blinda

La frontera entre Bélgica y Francia está cerrada y el ministro del Interior francés, Bernard Cazeneuve, ha confirmado que han intensificado las medidas de seguridad. Se han sumado 1.600 efectivos militares a un dispositivo de seguridad de gran envergadura vigente desde los atentados en París del 13N.

El Gobierno francés confirma también que las medidas de seguridad extremas implican cuatro medidas de orden: obligatoriedad de presentar el billete de transporte y el documento de identidad para poder utlitzar el transporte público; reiteración de mensajes preventivos dirigidos a la población; más presencia policial en las calles y la policía está autorizada para registrar sistemáticamente a los ciudadanos. Cazeneuve ha confirmado que, desde los atentados de París, los equipos de seguridad han controlado a seis millones de personas y que se ha prohibido la entrada a 10.000 en territorio francés. El ministro ha acabado su intervención haciendo un llamamiento a reforzar la lucha contra el terrorismo yihadista a nivel internacional.