El alto el fuego pactado en Siria se mantiene prácticamente en la totalidad del país, a pesar de los enfrentamientos registrados a primera hora de la madrugada entre las fuerzas gubernamentales y los grupos rebeldes. El Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, con sede en Londres, ha indicado que "la situación sigue en calma a la mayoría de las áreas del país, después de ocho horas de alto el fuego".
Unas horas antes, el organismo había indicado que fuerzas rebeldes habían avanzado y tomado varias posiciones en la provincia de Hama (centro), en unos enfrentamientos que se habrían saldado con la muerte de seis agentes. Al mismo tiempo, ha indicado que ha habido combates esporádicos a Daraa (sur), en este caso entre las fuerzas de seguridad y facciones islamistas. También ha habido enfrentamientos en Quneitra (sur).
Un oficial del grupo Jaish al-Nasr citado por la agencia británica de noticias Reuters ha afirmado que "ha habido bombardeos durante la noche, pero se han detenido". "La situación es buena", ha remachado. El presidente ruso, Vladímir Putin, anunció el jueves que el Gobierno y los grupos rebeldes armados habían firmado tres documentos para intentar avanzar en la resolución del conflicto sirio, iniciado el mes de marzo del 2011.
Alto al fuego por todas partes
El primero prevé "un alto el fuego" por todo el territorio y el segundo incluye "una serie de medidas" para vigilar el cumplimiento y que irán a cargo de Rusia y Turquía. El Ministerio de Exteriores ruso ha dicho en un comunicado que los dos países actuarán como "garantes".
El último acuerdo recoge "la voluntad para iniciar negociaciones de paz". El enviado especial de la ONU, Staffan de Mistura, había señalado al 8 de febrero en Ginebra para reanudar el diálogo, pero el nuevo pacto opta por la capital de Kazajistán, Astanà, como sede.
Sobre esta cuestión, el ministro de Exteriores de Siria, Walid al-Mualem, ha asegurado que existe una posibilidad "real" de llegar a un acuerdo político que ponga fin a casi seis años de guerra que han dejado unos 250.000 muertos y millones de desplazados y refugiados.
Exlou el Daesh
La tregua excluye expresamente a los yihadistas de Daesh y el Frente Al-Fatah Al Sham -antiguo Frente Al-Nusra-, así como las Unidades de Protección Popular (YPG), los kurdos sirios, a los cuales Turquía considera igualmente terroristas.
A más, la milicia islamista Ahrar al-Sham --uno de los grupos de la oposición siria con más poder militar-- ha aclarado que tiene ciertas reservas sobre este acuerdo y, en consecuencia, ha decidido no firmarlo, por lo cual también queda al margen de la tregua.
El acuerdo, intervenido por Rusia y Turquía, evidencia la creciente influencia de estos dos países en la región. El Gobierno de Recep Tayyip Erdogan ha desplazado los Estados Unidos como interlocutor internacional del Kremlin para el conflicto sirio.
A pesar de eso, la Casa Blanca ha valorado como "positivo" este acuerdo bilateral. "Cualquier esfuerzo que frene la violencia, salve vidas y cree las condiciones para unas nuevas y productivas negociaciones políticas son bienvenidas", ha asegurado el portavoz del Departamento de Estado, Mark Toner, en un comunicado.