Staffan de Mistura, el enviado especial de las Naciones Unidas para Sira, ha advertido en Ginebra que si los ataques a la parte este de Alepo continúan con la misma intensidad, la ciudad podría quedar "completamente destruida" en poco más de dos meses.
En dos semanas se ha asesinado a 376 personas, de las que una tercera parte son niños, y 1.266 personas han resultado heridas. Además, al fin de la tregua firmada entre Rusia y los Estados Unidos, se ha atacado un convoy de 18 camiones de ayuda humanitaria de la ONU y ésta ha detenido el envío. Por todo ello, el diplomático ha asegurado que están "en modo de emergencia con respecto a Alepo, Siria y el desarrollo del conflicto".
Estas declaraciones las hacía en la rueda de prensa posterior al encuentro del grupo de Tareas Humanitarias, la primera desde que se ha suspendido la cooperación entre Rusia y los Estados Unidos. Da Mistura ha expuesto que actualmente en el este de Alepo hay sólo 900 de los 8.000 combatientes pertenecientes al grupo terrorista Al-Nusra (recientemente renombrado como Fatah al Sham). Así, les ha hecho un llamamiento y les ha preguntado si "decidirán el destino" de los 275.000 civiles que se quedan en la ciudad, de los que 100.000 son niños.
Si deciden marcharse ha asegurado que los acompañará "allí donde quieran". Ha interpelado después a Rusia y al régimen de Al-Assad, preguntándoles también si vale la pena utilizar a estos 900 terroristas como "coartada" para atacar a los otros habitantes del este de Alep que, además, están en la parte antigua de la ciudad.
Paralelamente, el canal TV2 de Dinamarca ha hecho pública una entrevista a Bashar al-Ásad en la que asegura que permitiría la salida de la ciudad de los terroristas. Ahora bien, "nuestra misión es ser realistas", afirma, "en Siria hay terroristas que tienen apoyo de gobiernos extranjeros y que utilizan a civiles como escudos humanos". Queda por ver si los 900 terroristas que quedan en Alep serán capaces de marcharse, si los otros 7.200 combatientes serán capaces de reducirlos o si Rusia y el régimen de Assad serán capaces de detener los ataques.
A pesar de todo, cualquiera de estas opciones "parece poco probable", según De Mistura, y prevé que por Navidad veremos cómo "miles de sirios civiles, no terroristas, son asesinados, y como miles y miles huyen y se convierten en refugiados".