La comunidad musulmana de Estados Unidos es hoy más numerosa, más visible y tiene más peso político que hace dos décadas. Pero este hecho, y 25 años después del 11S, conviven con una realidad que todavía cuesta dejar atrás: la desconfianza y los prejuicios contra el islam continúan formando parte de la sociedad estadounidense, y algunos datos muestran que ciertas actitudes negativas se han intensificado con el tiempo.
¿Qué dicen las encuestas?
Según una encuesta del Pew Research Center publicada en septiembre de 2026, el 43% de los adultos estadounidenses considera que los musulmanes son menos patrióticos que otros ciudadanos, mientras que el 42% cree que los musulmanes tienen un impacto negativo sobre el país. Algunas de las personas encuestadas hicieron referencia directa a los atentados del 11S para justificar su opinión, con menciones a las Torres Gemelas o al temor de otro ataque terrorista.
La percepción del islam también ha empeorado en uno de los ámbitos analizados por Pew. Según el mismo centro de investigación, el 51% de los estadounidenses consideraba a principios de 2026 que el islam fomenta más la violencia que otras religiones. La cifra contrasta con el 25% registrado en marzo de 2002, seis meses después de los atentados. La diferencia política es especialmente marcada: esta opinión es compartida por el 76% de los republicanos y simpatizantes republicanos, frente al 29% de los demócratas y simpatizantes demócratas.
Los prejuicios también se reflejan en los delitos de odio. Según datos del FBI recopilados por el Pew Research Center, en el año 2001 se registraron 481 incidentes motivados por prejuicios contra musulmanes, muy por encima de los 28 del año anterior. Aunque la cifra ha fluctuado desde entonces, no ha vuelto a los niveles previos a los atentados. En 2025 se registraron 205 incidentes.
Para muchos musulmanes estadounidenses, esta realidad no se limita a las estadísticas. En una investigación del Pew Research Center sobre las experiencias de la comunidad, los encuestados describían situaciones de sospecha, insultos, insultos racistas y trato discriminatorio, especialmente en aeropuertos o en interacciones con las fuerzas de seguridad. Según Pew, actualmente un 59% de los musulmanes de Estados Unidos considera que hay mucha discriminación contra su comunidad.
La diferencia generacional importa
Esta experiencia, sin embargo, no es uniforme. Las generaciones más jóvenes y los musulmanes nacidos en Estados Unidos son más propensos que las generaciones de inmigrantes mayores a considerar que la sociedad no trata a los musulmanes de manera amistosa y a afirmar que han sufrido discriminación. La diferencia generacional refleja también una comunidad más dispuesta a denunciar públicamente estas experiencias.
Al mismo tiempo, la comunidad musulmana norteamericana es hoy mucho más numerosa que después del 11S. Según el Pew Research Center, en Estados Unidos viven actualmente unos 5,5 millones de musulmanes, más del doble de los aproximadamente 2,4 millones estimados en 2007. El número de mezquitas también ha aumentado: de unas 1.200 en el año 2000 a cerca de 2.800 en 2020.
Su presencia política también ha crecido. En 2001 no había ningún musulmán en el Congreso de Estados Unidos. Actualmente, hay cuatro, con una quinta incorporación prevista. Este aumento de representación, sin embargo, convive con episodios de retórica explícitamente antimusulmana en el debate político. En marzo de 2026, el congresista republicano de Texas Chip Roy publicó en X el mensaje "No more Muslims..." ("No más musulmanes"). En agosto, la congresista republicana de Carolina del Sur Nancy Mace afirmó que los musulmanes que ocupan cargos públicos en Estados Unidos son una amenaza para la seguridad nacional y para la república.
Veinticinco años después del 11S, los datos muestran una comunidad musulmana más numerosa y visible, pero también una sociedad donde los prejuicios continúan presentes. Los atentados terminaron aquel septiembre de 2001. Sus consecuencias, sin embargo, todavía forman parte de la vida de los musulmanes norteamericanos.