Veinticinco años después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, Nueva York volverá a recordar a las víctimas de aquella tragedia con una novedad: la ceremonia conmemorativa incorporará por primera vez un séptimo minuto de silencio. Estará dedicado a las personas que murieron años después de los ataques a causa de enfermedades relacionadas con la exposición a sustancias tóxicas.
El acto se celebrará este viernes en la plaza del 9/11 Memorial, donde los familiares de las víctimas volverán a leer sus nombres. La ceremonia recordará a los casi 3.000 muertos de los atentados contra el World Trade Center, el Pentágono y el vuelo 93, pero este año también pondrá el foco en una consecuencia que durante años ha quedado en segundo plano: los efectos de la contaminación sobre las personas que vivieron y trabajaron en la zona después de los ataques.
El polvo y las sustancias tóxicas
Después del derrumbe de las Torres Gemelas, una gran cantidad de polvo y sustancias tóxicas cubrió el sur de Manhattan. Bomberos, policías, paramédicos, voluntarios y trabajadores de rescate y recuperación pasaron horas y días en aquella zona para buscar supervivientes, recuperar restos y limpiar las calles. También quedaron expuestos los residentes de Lower Manhattan.
Muchos de ellos volvieron a casa y continuaron con sus vidas. Pero para una parte de aquellas personas, las consecuencias del 11S llegaron años más tarde. La exposición a los tóxicos se relacionó con diversas enfermedades, entre ellas problemas respiratorios y diferentes tipos de cáncer. Algunos de los trabajadores y residentes afectados acabaron muriendo décadas después de los atentados.
¿Por qué se hacen siete minutos de silencio?
El 9/11 Memorial ya reconoce esta realidad desde el 2019 con el Memorial Glade, un espacio dedicado a los trabajadores y miembros de los servicios de emergencia que enfermaron o murieron a consecuencia de la exposición durante las tareas de limpieza y recuperación. Ahora, este recuerdo formará parte también de la ceremonia principal.
Hasta ahora, el acto anual incluía seis minutos de silencio vinculados a los principales instantes de los atentados: los impactos de los dos aviones contra las Torres Gemelas, el ataque contra el Pentágono, la caída del vuelo 93 en Pensilvania y los derrumbes de las dos torres. Este viernes, se añadirá un séptimo, para recordar a las personas que murieron años después a causa de las consecuencias de la exposición a los tóxicos.
La ceremonia comenzará a las 8:30 de la mañana y el primer momento de silencio será a las 8:46, coincidiendo con la hora en que el primer avión impactó contra la Torre Norte del World Trade Center. Los familiares serán los encargados, un año más, de leer los nombres de las víctimas.
El nuevo homenaje llega en un aniversario especialmente simbólico. Veinticinco años después, la memoria del 11S ya no se limita a las personas que murieron aquella mañana. También incluye a aquellos que sobrevivieron a los atentados, pero que, con el paso de los años, sufrieron las consecuencias de haber estado expuestos a un entorno contaminado.