Barcelona mira al mar, pero respira gracias a la montaña. Lejos de las playas llenas de turistas y del ritmo acelerado del centro urbano, el verdadero refugio natural de la ciudad se esconde entre los bosques. De hecho, muy pocos conocen la ruta secreta en Catalunya que conquista a las familias: bosque, miradores y un parque abandonado.
Una ruta secreta apta para toda la familia
Se trata de una ruta de la sierra de Parc Natural de la Serra de Collserola. En este inmenso pulmón verde, una ruta circular poco conocida se ha convertido en una de las excursiones favoritas de muchas familias que buscan desconectar sin alejarse mucho de Barcelona. Ahora que ya te hemos desvelado el secreto, es el momento para que empieces a planear una salida por la ruta secreta en Catalunya que conquista a las familias: bosque, miradores y un parque abandonado.
El itinerario comienza en los alrededores del Cementeri de Collserola y recorre pistas forestales suaves entre pinos mediterráneos, claros y antiguos caminos de tierra. Con un recorrido aproximado de poco más de cuatro kilómetros y casi sin desnivel, la ruta es considerada de dificultad moderada y es apta para todas las edades.
El sendero fue diseñado por el conocido excursionista Enric Llinares, popularmente bautizado como el 'sherpa de Collserola', que destaca el carácter accesible y tranquilo del trayecto. La propuesta permite caminar sin prisas, dejar que los niños marquen el ritmo y descubrir pequeños rincones escondidos en cada recodo del camino.
Uno de los puntos más sorprendentes de la ruta
Uno de los puntos más sorprendentes de la ruta es el antiguo parque infantil de Bones Hores, un espacio abandonado que todavía conserva parte de sus estructuras originales. Aunque muchas atracciones ya no están operativas, el lugar mantiene un aire misterioso que despierta la imaginación de los más pequeños. Toboganes envejecidos, construcciones antiguas y rincones cubiertos de vegetación convierten la parada en una experiencia casi obligada para las familias.

Antes de llegar, el recorrido pasa por la finca histórica de Bones Hores, un edificio de principios del siglo XX que actualmente funciona como residencia. La ruta continúa después entre bosques mediterráneos, atraviesa un antiguo frontón y ofrece miradores naturales con perspectivas poco habituales del entorno barcelonés. El trayecto está lleno de pequeños detalles que hacen especial la excursión. Son un ejemplo las rocas con huellas fósiles, bancos improvisados de madera, árboles caídos que se transforman en pasarelas naturales y espacios ideales para hacer un pícnic. Los niños pueden recoger piñas, buscar rastros de animales o jugar libremente entre la naturaleza.
Una ruta secreta, pero muy sencilla
El acceso a la ruta es sencillo. Se puede llegar en coche hasta la zona de aparcamiento cercana al cementerio o bien utilizar los Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya hasta la estación de Baixador de Vallvidrera y conectar caminando con el sendero. Declarado parque natural en el año 2010, Collserola ocupa más de 8.200 hectáreas y es considerado uno de los espacios verdes metropolitanos más grandes de Europa. De hecho, su extensión es superior a la del famoso Central Park. Una joya natural que continúa escondiendo rutas perfectas para escapar del ruido sin salir de la ciudad.