Catalunya es una tierra con un patrimonio religioso y arquitectónico excepcional. Entre sus monumentos más destacados se encuentran las catedrales, templos que han tenido un papel central en la historia del país y que todavía hoy son testigos vivos de siglos de arte, cultura y espiritualidad. Te enseñamos todas las catedrales que se encuentran en Catalunya: ¿las conoces?
11 catedrales activas y dos antiguas sedes episcopales de gran valor patrimonial
Actualmente, el territorio histórico de Catalunya cuenta con 11 catedrales activas y dos antiguas sedes episcopales de gran valor patrimonial que, a pesar de haber perdido esta función, continúan impresionando por su monumentalidad. Las catedrales activas son la catedral de Barcelona, la catedral de Girona, la Catedral de Sant Feliu de Llobregat, la Catedral de Vic y la Catedral de Terrassa.
También la Catedral Nueva de Lleida, la Catedral de Santa María de Urgell, la Catedral de Solsona, la catedral de Tarragona, la Catedral de Tortosa y la Catedral de Terrassa. Todas ellas son la sede de un obispo, hecho que las convierte oficialmente en catedrales. El término proviene de la palabra cátedra, que hace referencia al asiento desde donde el obispo ejerce su gobierno pastoral.
A estas se añaden dos excatedrales de gran importancia histórica: la Seu Vella de Lleida y la catedral de Santa Eulàlia y Santa Júlia de Elna, situada en el Rosellón. Ambas son magníficos ejemplos de la arquitectura y forman parte del legado medieval de los antiguos territorios catalanes.
Las catedrales que realmente no lo son
Más allá de las catedrales oficiales, Catalunya también conserva diversos templos conocidos popularmente como catedrales por sus dimensiones o relevancia histórica, a pesar de que nunca han sido sede episcopal. Es el caso de la basílica de Santa María del Mar de Barcelona, conocida como la "catedral del mar", o de Santa María de Castelló d’Empúries, llamada a menudo la "catedral del Empordà". Este templo había aspirado a convertirse en sede episcopal, pero finalmente nunca obtuvo esta distinción.

Otros ejemplos son Santa María de Talló, considerada la "catedral de la Cerdanya"; la Sagrada Família, conocida popularmente como la "catedral de los pobres", Sant Baldiri de Sant Boi, llamada la "catedral del Llobregat". Se suman a la lista Santa María de Montblanc, la "catedral de la montaña", Sant Pere de Vilamajor o de Castellar del Vallès, relacionadas con el Vallès, y Sant Julià de l’Arboç, conocida como la "catedral del Penedès".
Catalunya, cultura arquitectónica religiosa en abundancia
La historia también recuerda antiguas sedes episcopales desaparecidas o trasladadas, como las de Terrassa, Empúries o Besalú, que tuvieron una gran relevancia durante la antigüedad tardía y la edad media. Conocer estas catedrales es recorrer una parte esencial de la historia de Catalunya. Desde los grandes conjuntos románicos hasta las joyas góticas y modernistas, estos edificios explican la evolución artística, religiosa y cultural de un país que conserva uno de los patrimonios monumentales más ricos del sur de Europa.