Vinícius Jr. acaba de asegurar buena parte de su futuro deportivo. El brasileño ha renovado con el Real Madrid hasta 2032 y su salario estimado ronda los 24 millones de euros netos por temporada tras el acuerdo. La cifra impresiona. Mucho más cuando se compara con la infancia sencilla que vivió en São Gonçalo, Río de Janeiro.
El delantero creció junto a sus padres y sus tres hermanos. Había carencias, pero también una familia unida y una enorme pasión por el balón. Cumplía con sus obligaciones escolares. Después salía a jugar siempre que podía. La calle se convirtió en su campo de entrenamiento, su lugar de encuentro y una auténtica vía de escape.

Vinícus Jr, una vida dedicada al fútbol
Aquel niño podía pasar horas persiguiendo la pelota con sus amigos. El tiempo dejaba de importar, sin controlar horarios. Incluso la comida quedaba en segundo plano. “Mi padre estaba un poco enfadado porque siempre estaba en las calles, incluso me olvidaba de volver a casa para comer”, recordó en una entrevista para la Champions League.
Porque Vini solo quería jugar al fútbol. No existían todavía los grandes estadios, los contratos millonarios ni las finales europeas. Había partidos improvisados y jornadas interminables con sus amigos. Su padre veía entusiasmo, pero también intentaba mantener cierto orden. Vinícius, mientras tanto, comenzaba a alimentar un sueño que parecía muy lejano.
Cuando tenía diez años, la familia tomó una decisión determinante. Su padre, que trabajaba como técnico informático, encabezó un cambio pensado para acercarlo al fútbol profesional cuando era niño. El movimiento exigía sacrificios y no ofrecía garantías. Sin embargo, permitió que el joven recibiera mejor formación y empezara a llamar la atención de observadores especializados.

Vida nueva en Madrid con 16 años
El Real Madrid terminó apostando por él cuando apenas tenía 16 años. El club comprometió 45 millones de euros por su fichaje en 2018. La operación lo situó entre los futbolistas brasileños más caros de entonces para su edad. También convirtió aquel talento formado en la calle en una de las mayores inversiones de futuro del conjunto blanco.
El camino posterior tuvo dificultades. Hubo críticas, presión y dudas sobre su definición al máximo nivel. Vinícius siguió adelante. Hoy suma 128 goles en 375 partidos y ha celebrado 14 títulos oficiales con el Real Madrid. La vida le dio la vuelta como un calcetín, aunque el éxito llegó acompañado de trabajo, paciencia y capacidad para resistir. Ahora reside en La Moraleja, una de las zonas más exclusivas de Madrid. Es un escenario muy diferente al de sus primeros años.