Todos los jubilados deben revisar con detalle varias casillas clave antes de confirmar su Declaración de la Renta. La realidad es que pequeños errores o datos no actualizados pueden hacer que se pague más de lo necesario. Y es que el borrador que facilita la Agencia Tributaria no siempre incorpora toda la información correctamente.
No se trata de hacer cambios complejos, sino de comprobar aspectos concretos que tienen un impacto directo en el resultado final. En muchos casos, una simple revisión puede suponer un ahorro de cientos de euros.
Las casillas que más influyen en lo que pagas
La realidad es que la primera clave está en los mínimos personales y familiares. Esta casilla reduce directamente la base imponible y, por tanto, el impuesto a pagar. Incluye un mínimo general de 5.550 euros, al que se suman incrementos por edad: 1.150 euros adicionales a partir de los 65 años y 1.400 euros más a partir de los 75. Si estos datos no están bien reflejados, se puede tributar de más.
De este modo, también es fundamental revisar las deducciones autonómicas. Muchas comunidades incluyen beneficios fiscales para mayores, como deducciones por gastos sanitarios, dependencia o alquiler. Otro punto clave son las retenciones aplicadas a la pensión. Esta casilla permite comprobar si durante el año se ha pagado el IRPF correcto. Si la retención ha sido baja, la declaración saldrá a pagar; si ha sido alta, a devolver. Revisarlo ayuda a entender el resultado y a ajustar futuras retenciones.
Errores habituales que pueden costarte dinero
La realidad es que uno de los fallos más comunes está en los ingresos adicionales. Muchos jubilados tienen rendimientos extra, como alquileres, intereses bancarios, dividendos o rescates de planes de pensiones.
Es fundamental asegurarse de que todos estos ingresos están correctamente declarados y en la casilla adecuada. La información que aparece en el borrador puede no estar completa o contener errores. Otro aspecto importante es la vivienda. Los mayores de 65 años pueden beneficiarse de ventajas fiscales, como la exención de ganancias patrimoniales al vender su vivienda habitual. También existen beneficios en operaciones como la venta de la nuda propiedad con usufructo.
Además, no revisar estas casillas puede derivar en regularizaciones posteriores o incluso sanciones si Hacienda detecta discrepancias. Así pues, no basta con aceptar el borrador sin revisarlo. Comprobar estos puntos clave permite pagar lo justo y evitar errores. Una revisión sencilla, pero imprescindible para optimizar la Declaración de la Renta y no perder dinero innecesariamente.
