En un país donde los inviernos son largos y las temperaturas pueden caer muy por debajo de cero, encontrar sistemas de calefacción eficientes ha sido una prioridad durante décadas. Suecia se ha convertido en uno de los líderes mundiales en una tecnología que cada vez despierta más interés en otros países como la geotermia doméstica, conocida allí como bergvärme. Este sistema aprovecha el calor natural que se mantiene bajo tierra para calentar viviendas de forma mucho más eficiente.
La clave de esta tecnología está en que, a pocos metros bajo la superficie, la temperatura del suelo se mantiene relativamente estable durante todo el año. En el caso de Suecia, donde gran parte del terreno está formado por roca granítica, esta estabilidad térmica permite aprovechar el calor almacenado en el subsuelo incluso en los meses más fríos del invierno.
Pozos de hasta 200 metros para aprovechar el calor del suelo
El funcionamiento del sistema es relativamente sencillo desde el punto de vista técnico. Para instalarlo se perfora un pozo vertical que puede alcanzar hasta unos 200 metros de profundidad. En ese conducto se introduce un circuito cerrado por el que circula un fluido especial.

Este líquido absorbe el calor natural del terreno y lo transporta hasta una bomba de calor geotérmica instalada dentro de la vivienda. Allí, el sistema concentra esa energía y la utiliza para calentar el agua del circuito de calefacción de la casa y también el agua sanitaria. Aunque la temperatura del suelo no es muy elevada, la bomba de calor multiplica la energía obtenida gracias a un proceso de compresión, lo que permite generar suficiente calor para mantener la vivienda confortable incluso durante el invierno.
Un sistema que reduce drásticamente el consumo energético
Uno de los motivos por los que este sistema se ha extendido tanto en Suecia es su eficiencia energética. Según los expertos, la geotermia puede reducir el consumo eléctrico destinado a calefacción entre un 75% y un 80% en comparación con sistemas tradicionales como radiadores eléctricos o calefacciones convencionales.
Esto se debe a que el sistema no genera calor desde cero, sino que aprovecha la energía que ya existe en el subsuelo. La electricidad se utiliza principalmente para hacer funcionar la bomba de calor, lo que reduce notablemente el gasto energético total. Así pues, la geotermia se ha consolidado como una de las soluciones más eficientes para calefacción en climas fríos. En Suecia, miles de viviendas utilizan ya estos pozos geotérmicos para calentar sus casas, una tecnología que cada vez despierta más interés en otros países que buscan reducir el consumo energético y las emisiones asociadas a la calefacción.