La autoexigencia es una virtud con dos caras. Puede ser el motor que empuja a mejorar, a crecer y a no conformarse nunca… pero también puede convertirse en una presión constante, casi asfixiante. En el mundo del zodíaco, hay signos que viven con esa sensación de "no es suficiente" pegada a la piel. Buscan la perfección en todo lo que hacen, se analizan al milímetro y, a menudo, son mucho más duros consigo mismos que con cualquier otra persona. Este es el signo del zodíaco más autoexigente de todos: no tolera un error.

Este es el signo del zodíaco más autoexigente de todos: siempre busca la perfección

Virgo (23 de agosto – 22 de septiembre)

Virgo es, sin lugar a dudas, el signo más autoexigente del zodíaco. Gobernado por Mercurio, vive obsesionado con el detalle, el orden y la mejora constante. Nada es lo suficientemente bueno, si se puede hacer un poco mejor. Analiza, revisa, corrige… y vuelve a empezar. Esta búsqueda de la perfección no solo la proyectan hacia afuera, sino sobre todo hacia adentro: son sus jueces más severos. Aunque los demás los feliciten, Virgo siempre ve aquello que ha fallado.

Capricornio (22 de diciembre – 19 de enero)

Si Virgo busca la perfección en el detalle, Capricornio la busca en el éxito. Es un signo que se pone objetivos muy altos y no entiende el camino sin esfuerzo, sacrificio y disciplina. Su autoexigencia nace de una necesidad profunda de demostrarse que es capaz de llegar tan lejos como se proponga. Raramente se siente satisfecho del todo: cuando consigue una meta, ya está pensando en la siguiente

Libra (23 de septiembre – 22 de octubre)

A primera vista puede parecer sorprendente, pero Libra es tremendamente autoexigente. Su obsesión es el equilibrio y la perfección estética y emocional. Quiere decirlo todo bien, agradar, no herir, tomar la decisión correcta. Esta necesidad constante de hacerlo “como toca” hace que se cuestione continuamente. Duda, revisa, vuelve atrás y se autoanaliza hasta el agotamiento, sobre todo cuando siente que no ha sido justo o coherente con sus valores.

Tauro (20 de abril – 20 de mayo)

Tauro es exigente consigo mismo de una manera más silenciosa. No soporta fallar, sobre todo en aquello que considera importante: el trabajo, la estabilidad, la seguridad personal. Se marca unos estándares muy altos y, aunque no lo verbalice, se castiga internamente cuando no llega a donde cree que debería llegar. Su terquedad hace que insista hasta la extenuación para hacer las cosas bien, según su propio criterio.

Acuario (20 de enero – 18 de febrero)

La autoexigencia de Acuario es mental y moral. Quiere ser coherente con sus ideas, diferente, innovador y fiel a sí mismo. Esto lo lleva a una presión interna constante: no quiere decepcionarse ni traicionar sus principios. Se exige mucho en el ámbito intelectual y social, y a menudo siente que debería hacer más, pensar mejor o ir un paso por delante de los demás. Su perfección no es visible, pero pesa.