Muchos contribuyentes desconocen que convivir con sus padres o abuelos puede traducirse en un importante ahorro fiscal. La Agencia Tributaria permite aplicar una reducción en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas conocida como mínimo por ascendientes, que puede aumentar notablemente la devolución en la declaración en muchos casos.
Esta deducción no es una ayuda directa que se cobre como ingreso, sino una reducción fiscal que disminuye la base imponible del impuesto declarado ante el fisco español. En la práctica, esto significa que el contribuyente paga menos impuestos o recibe una devolución mayor cuando presenta la Declaración de la Renta.
Cuánto dinero se puede recuperar
El mínimo por ascendientes puede suponer una reducción de entre 1.150 y 2.550 euros por cada ascendiente, dependiendo de su edad y de la situación concreta del contribuyente. Por ejemplo, si una persona convive con uno de sus padres o abuelos y cumple todos los requisitos establecidos por la normativa fiscal, esa cantidad se resta del cálculo del IRPF. Como consecuencia, la declaración puede salir a devolver más dinero o a pagar menos impuestos.

En casos donde conviven varios ascendientes que cumplen las condiciones, el beneficio fiscal puede multiplicarse, lo que convierte esta deducción en una de las más relevantes dentro del sistema tributario español.
Qué requisitos exige Hacienda
Para poder aplicar esta deducción es necesario cumplir una serie de condiciones. En primer lugar, el ascendiente debe tener 65 años o más, aunque también puede aplicarse si tiene reconocida una discapacidad. Además, debe tratarse de un ascendiente directo, es decir, padres, abuelos o incluso bisabuelos del contribuyente. Otro requisito importante es la convivencia. Hacienda exige que el ascendiente haya vivido con el contribuyente al menos seis meses durante el año fiscal.
También existen límites de ingresos. El ascendiente no puede tener rentas superiores a 8.000 euros anuales, excluyendo las rentas exentas. Asimismo, no debe haber presentado una declaración de la renta propia con ingresos superiores a 1.800 euros. Si se cumplen todas estas condiciones, el contribuyente puede incluir al ascendiente en su declaración y beneficiarse de esta reducción fiscal.
Por eso, los expertos fiscales recomiendan revisar bien la situación familiar antes de presentar la declaración, ya que muchas personas podrían beneficiarse de esta deducción sin saberlo y aumentar de forma considerable la devolución que reciben de Hacienda.