El SEPE ha confirmado que los mayores de 52 años que cumplan los requisitos pueden trabajar y seguir cobrando su subsidio o prestación por desempleo. No se trata de un beneficio automático, ya que la edad por sí sola no es determinante. Lo que marca la diferencia es el tipo de prestación que se recibe y el tipo de contrato que se vaya a formalizar. Esta medida busca flexibilizar el acceso al mercado laboral sin que los beneficiarios pierdan su protección económica.
Para quienes están cobrando la prestación contributiva por desempleo, la compatibilidad con el trabajo es posible, pero limitada a contratos a tiempo parcial. En estos casos, el subsidio se reduce proporcionalmente a las horas trabajadas, de manera que la persona puede combinar ingresos laborales y subsidio sin perder la cobertura. Si el contrato termina, el SEPE restablece la prestación íntegra automáticamente. La clave es que el trabajo sea parcial, ya que los contratos a tiempo completo no se compatibles.
Diferencias según el tipo de subsidio
En el caso de quienes perciben un subsidio, incluido el de mayores de 52 años, las normas cambian. La compatibilidad con el trabajo es mucho más restringida y solo se permite en situaciones excepcionales. Concretamente, se puede mantener la prestación si existe una autorización especial del SEPE, generalmente vinculada a contratos a tiempo completo que cumplan ciertos criterios administrativos.

El SEPE recomienda a los beneficiarios revisar cuidadosamente su situación antes de aceptar un trabajo, para no perder el derecho al subsidio y quedarse con menos dinero del que tienen calculado. Además hay que notificar siempre al SEPE cualquier inicio de contrato es obligatorio, y la no comunicación puede derivar en sanciones o pérdida de la prestación. La compatibilidad no es automática, y cada expediente se evalúa de forma individual.
Una nueva opción para la recta final de la vida laboral
Esta normativa ofrece ventajas importantes, ya que permite a los mayores de 52 años aumentar sus ingresos y mantenerse activos laboralmente, sin perder el soporte económico del subsidio. También mejora la empleabilidad de un colectivo que, por edad, puede tener dificultades para acceder a empleos estables o flexibles.
Así pues, trabajar y cobrar el paro o subsidio siendo mayor de 52 años es posible, pero requiere cumplir con los requisitos de tipo de contrato, autorización y comunicación con el SEPE. Cada beneficiario debe informarse correctamente y planificar sus ingresos para aprovechar al máximo esta opción.