La Seguridad Social reconoce que muchas pensiones están mal calculadas por lagunas de cotización. Es una realidad que afecta a miles de jubilados en España y que puede estar provocando que cobren cada mes menos dinero del que legalmente les corresponde. El problema no es menor, ya que los errores en el cálculo inicial de la pensión pueden arrastrarse durante años sin que el afectado sea consciente.

La propia Seguridad Social admite que una parte significativa de los fallos tiene su origen en la aplicación incorrecta de las llamadas lagunas de cotización. Bases incompletas, meses mal integrados o periodos que directamente no aparecen en el historial laboral son algunos de los errores más habituales. El resultado es una base reguladora más baja y, por tanto, una pensión reducida de forma permanente.

Qué son las lagunas de cotización y cómo afectan a la pensión

Las lagunas de cotización son aquellos meses en los que una persona no cotizó a la Seguridad Social. Suelen producirse por situaciones comunes: desempleo sin prestación, trabajos temporales encadenados, excedencias, interrupciones laborales o periodos fuera del mercado de trabajo. La ley prevé estos escenarios y establece mecanismos para que no perjudiquen en exceso la pensión.

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En concreto, la normativa obliga a “rellenar” esos meses con bases mínimas de cotización durante un determinado número de periodos. El problema aparece cuando este relleno no se aplica correctamente. En muchos expedientes, las lagunas se cubren con bases inferiores a las que corresponden o se integran menos meses de los que marca la ley, lo que reduce de forma directa la cuantía final de la pensión.

Por qué se producen estos errores y a quién afectan más

Este tipo de errores son más frecuentes de lo que parece. Entre los fallos más comunes se encuentran bases de cotización incompletas, lagunas mal integradas, años trabajados que no figuran en el historial y porcentajes mal aplicados en el cálculo final. En algunos casos, incluso hay periodos completos que “desaparecen” del expediente.

Estos problemas afectan especialmente a personas con carreras laborales irregulares, trabajadores que enlazaron contratos temporales, mujeres con interrupciones por cuidados familiares y personas que pasaron largos periodos en desempleo. También impactan con más fuerza en quienes se jubilaron sin revisar en detalle el cálculo inicial de su pensión.

Lo más relevante es que muchos jubilados no saben que su pensión puede estar mal calculada. Sin una revisión detallada del expediente, el error pasa desapercibido. Así pues, comprobar cómo se han aplicado las lagunas de cotización puede marcar la diferencia entre cobrar lo justo o perder miles de euros a lo largo de los años.