La Seguridad Social está enviando cartas a personas que se acercan a la edad ordinaria de jubilación para explicarles cuánto pueden ganar si retrasan voluntariamente su retiro. La comunicación detalla los incentivos de la jubilación demorada, una fórmula que permite seguir trabajando más allá de la edad legal y recibir después una pensión mayor o un pago único.
La opción más conocida consiste en aumentar un 4% la pensión por cada año completo trabajado después de alcanzar la edad ordinaria. Desde el segundo año de demora también pueden computarse periodos superiores a seis meses, que generan un 2% adicional. El incremento es vitalicio, por lo que se mantiene durante toda la jubilación una vez reconocida la prestación.
Hasta 13.820 euros por cada año de demora
Quien no quiera aumentar mensualmente su pensión puede elegir un pago único al jubilarse. La cantidad depende de los años cotizados y de la pensión que corresponda al trabajador. En los historiales de cotización más largos, el incentivo puede alcanzar aproximadamente los 13.820 euros por cada año completo que se haya retrasado voluntariamente la jubilación.

Esta alternativa puede resultar especialmente atractiva para quienes prefieren recibir una cantidad importante de una sola vez. Sin embargo, no siempre será la opción económicamente más conveniente a largo plazo. Una persona con una expectativa de jubilación extensa podría obtener más mediante el incremento porcentual permanente, mientras otra puede valorar más disponer inmediatamente del capital acumulado.
También existe una fórmula que combina ambos incentivos
La normativa permite escoger además una modalidad mixta que combina una parte del porcentaje adicional con una parte del pago único. La elección se realiza al solicitar la pensión y conviene analizarla según la cuantía prevista, los años cotizados y cuánto tiempo se ha prolongado la actividad profesional después de alcanzar la edad ordinaria correspondiente.
Eso sí, las cartas no significan que la Seguridad Social vaya a ingresar automáticamente 13.820 euros a los jubilados. Se dirigen principalmente a trabajadores próximos a jubilarse y presentan los beneficios disponibles si deciden continuar trabajando. En 2026, la edad ordinaria es de 65 años con al menos 38 años y 3 meses cotizados; quien no alcance ese periodo debe esperar hasta los 66 años y 10 meses. Antes de decidir, conviene utilizar el simulador oficial, porque el resultado cambia según la carrera de cotización, la base reguladora y los años completos que finalmente se retrase el retiro.