La Seguridad Social reconoce oficialmente que dejar de trabajar para cuidar a un hijo o a un familiar dependiente no implica perder derechos de jubilación. De hecho, estos periodos pueden computar como cotización a efectos de pensión, lo que permite sumar hasta tres años en determinados casos para evitar que esos cuidados resten demasiado en las carreras profesionales.

La medida está recogida en el artículo 237 de la Ley General de la Seguridad Social y tiene como objetivo proteger a quienes interrumpen su carrera profesional por motivos de conciliación familiar. Es especialmente relevante en un contexto en el que muchas personas, sobre todo mujeres, temen que una excedencia reduzca su futura pensión y no pueden centrar sus esfuerzos en el cuidado de sus hijos, padres o hermanos.

Hasta tres años por hijo y uno por familiar

En el caso de excedencia por cuidado de hijo, la normativa permite computar como cotizados hasta tres años por cada hijo. Durante ese tiempo, aunque no se esté trabajando ni cobrando salario, la Seguridad Social considera ese periodo como cotización efectiva a efectos de determinadas prestaciones, incluida la jubilación. Si la excedencia es por cuidado de un familiar hasta segundo grado de consanguinidad o afinidad como lo son padres, abuelos, hermanos o suegros, entre otros, el periodo que se reconoce como cotizado es de hasta un año.

Sede de la Tesorería General de la Seguridad Social. Foto Ministerio de Trabajo
Sede de la Tesorería General de la Seguridad Social. Foto Ministerio de Trabajo

Estos meses no generan salario ni cotización como tal, pero sí se integran como cotización ficticia en la vida laboral del trabajador. Eso evita lagunas que podrían reducir la base reguladora o dificultar el acceso a la pensión contributiva a una persona que tenga que cetrarse en el cuidado de los suyos.

No es automático y debe tramitarse correctamente

Un aspecto clave es que el beneficio solo se aplica si existe una excedencia formalmente reconocida por cuidado de hijo o familiar. No basta con dejar el trabajo sin más. La excedencia debe solicitarse conforme a la normativa laboral y quedar registrada. Además de proteger la jubilación, estos periodos también pueden tener efectos en otras prestaciones, como incapacidad permanente o muerte y supervivencia.

Así pues, la medida busca equilibrar vida laboral y responsabilidades familiares sin penalizar la carrera de cotización. Para quienes se plantean dejar temporalmente el empleo por motivos de cuidado, saber que pueden mantener hasta tres años de cotización por hijo supone una garantía relevante de cara al futuro.