Los jubilados deben prestar atención a sus cuentas bancarias a partir del jueves 23 de julio. Desde esa fecha comenzarán a reflejarse los primeros anticipos de la pensión correspondiente al mes, aunque el ingreso no llegará al mismo tiempo a todos los beneficiarios. La recomendación no responde a una paga extraordinaria, sino a la conveniencia de comprobar que la mensualidad habitual se ha abonado correctamente y sin diferencias inesperadas.
La Seguridad Social paga las pensiones a mes vencido y ordena el abono oficial durante los primeros días del mes siguiente. Sin embargo, muchas entidades adelantan el dinero a finales del mes corriente. En julio de 2026, los primeros movimientos están previstos desde el jueves 23 y pueden prolongarse durante varios días. Por eso, no ver el ingreso inmediatamente no significa necesariamente que exista un retraso o una incidencia.
Qué deben comprobar los pensionistas
Lo primero que conviene revisar es que la cantidad coincida con la mensualidad anterior, salvo que haya existido una actualización, un cambio de retención o algún atraso reconocido. También debe comprobarse el concepto del movimiento, la fecha valor y el saldo disponible. Una diferencia pequeña puede deberse al IRPF, mientras que una variación importante merece una revisión más detallada.

Julio no incluye, con carácter general, una nueva paga extraordinaria, porque la correspondiente al verano suele abonarse junto con la mensualidad de junio. Por tanto, quienes recibieron entonces un ingreso doble deberían esperar ahora una cantidad ordinaria. Las pensiones derivadas de accidente de trabajo o enfermedad profesional pueden seguir un régimen diferente, porque sus pagas extraordinarias suelen estar prorrateadas.
Qué hacer si la pensión no aparece
Si el jueves todavía no aparece el pago, lo prudente es consultar la fecha habitual de abono y esperar hasta el día que corresponda. Los anticipos dependen de la política de cada entidad y pueden verse afectados por fines de semana o procesos internos. Solo debería hablarse de retraso cuando haya pasado la fecha acostumbrada sin que exista ningún movimiento en la cuenta.
En ese caso, el primer paso es preguntar a la entidad si ha recibido la orden de pago. Si confirma que no existe ingreso pendiente, conviene revisar los datos bancarios y contactar con el Instituto Nacional de la Seguridad Social. Detectar pronto un error facilita corregirlo, especialmente si ha habido cambios de cuenta, embargos, revisiones o modificaciones fiscales. Revisar la cuenta desde el jueves es, sencillamente, una medida de control antes de organizar los gastos previstos para el final de mes.