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Raphinha ha encontrado en las afueras de Barcelona el lugar perfecto para desconectar del fútbol y disfrutar de su familia. El jugador del Barça vive junto a Natalia Belloli y su hijo Gael en una vivienda contemporánea situada en Ciudad Diagonal, en Esplugues de Llobregat, una zona residencial muy próxima a la capital catalana y elegida también por otros futbolistas.

La casa destaca por su amplitud, su luminosidad y una conexión constante entre el interior y el exterior. Las imágenes compartidas por la propia pareja permiten ver una vivienda de líneas vanguardistas, grandes cristaleras, mobiliario de diseño y un jardín preparado para disfrutar en familia. La zona exterior está presidida por una piscina alargada y espacios pensados para el ocio de adultos y niños.

Una casa diseñada alrededor de la luz y el jardín

La arquitectura apuesta por formas limpias, volúmenes geométricos y una fachada en tonos claros. El vidrio tiene muchísimo protagonismo: las grandes superficies acristaladas permiten que la luz natural entre durante buena parte del día y hacen que las estancias parezcan prolongarse hacia el jardín y la piscina. Incluso la terraza superior utiliza una barandilla transparente para mantener esa sensación de amplitud.

Raphinha petó escut Barça Feyenoord

Ese diseño también encaja con la forma de vida de Raphinha y su familia. Después de entrenamientos, partidos y viajes, el brasileño encuentra aquí un entorno mucho más tranquilo, con zonas donde desconectar sin necesidad de abandonar la vivienda. La casa está además adaptada a la presencia de Gael, con espacios pensados para que el pequeño pueda disfrutar del exterior con comodidad.

Esplugues, uno de los refugios preferidos por los futbolistas

Ciudad Diagonal lleva años atrayendo a deportistas y perfiles de alto poder adquisitivo por su privacidad, sus viviendas independientes y su proximidad a Barcelona. En el caso de Raphinha, le permite estar relativamente cerca de los centros de entrenamiento y mantener, al mismo tiempo, una vida familiar más reservada.

La vivienda resume bastante bien el momento personal del brasileño: espacios amplios, diseño moderno, jardín, piscina y mucha privacidad. Raphinha y Natalia han convertido esta casa en su refugio cotidiano, lejos del ruido de los estadios pero a pocos minutos de Barcelona. Un lugar pensado para descansar, recibir amigos y disfrutar en familia cuando termina la exigencia del fútbol.