Conseguir entradas en Ticketmaster se ha convertido en una auténtica carrera contrarreloj. Entre colas virtuales interminables, preventas que se agotan en minutos y precios de reventa cada vez más altos, muchos fans se quedan fuera incluso antes de que empiece la venta general. Aun así, hay algunas claves que pueden marcar la diferencia y aumentar las probabilidades de conseguir sitio en un concierto muy esperado.

Prepararse antes de la venta

Uno de los puntos más importantes es apuntarse siempre a la preventa. Hace años era solo una ventaja extra, pero hoy es casi imprescindible, porque en muchos eventos grandes la mayoría de entradas desaparecen antes de que llegue la venta abierta para todo el mundo. Registrarse suele ser gratuito y, si se permite elegir varias fechas, conviene hacerlo para tener más opciones.

También es fundamental no improvisar en el último momento. Mucha gente pierde entradas por esperar confirmaciones de amigos o por decidir el presupuesto cuando ya está todo en marcha. Lo recomendable es tener claro antes cuánto se quiere gastar, cuántas entradas se necesitan y qué zonas del recinto son aceptables, porque cuando se abre el mapa de asientos cada minuto cuenta.

Durante la compra: rapidez y calma

Una vez dentro, ayuda mucho tener el pago preparado con antelación. Ticketmaster reserva las entradas solo durante unos minutos, así que tener la tarjeta guardada y actualizada puede ahorrar un tiempo valioso.

Y hay una regla básica que muchos aprenden tarde: nunca refrescar la página. Aunque la pantalla parezca bloqueada, actualizar puede expulsar directamente de la cola o devolverte al final. Lo mejor suele ser esperar con paciencia y dejar que el sistema avance.

Además, conviene estar atento a códigos especiales y avisos previos, ya que algunos conciertos ofrecen claves de preventa que llegan por newsletters oficiales, redes sociales del artista o incluso plataformas como Spotify.

Si se agotan, aún hay alternativas

Si no se consiguen entradas en el primer intento, no todo está perdido. A veces se liberan localidades de última hora en la taquilla del recinto, aparecen sorteos organizados por radios o patrocinadores, o incluso el artista termina añadiendo nuevas fechas por la enorme demanda. También existen comunidades de fans en redes sociales que coordinan reventas a precios más razonables, aunque siempre conviene extremar la precaución.

La clave está en la preparación: preventa, decisiones tomadas con antelación, pago listo y calma durante la cola. En cualquier caso, es importante asumir que estos procesos son cada vez más competitivos y que no todo depende de la suerte. Prepararse con tiempo, tener varias opciones abiertas y moverse rápido puede marcar la diferencia, sobre todo cuando se trata de giras masivas donde miles de personas intentan comprar a la vez.