Si estás buscando una planta fácil de cuidar, que se vea bien casi todo el año y que además tenga flores durante meses, la abelia puede ser tu mejor aliada. Este arbusto, muy recomendado por jardineros y paisajistas, destaca por su resistencia, su bajo mantenimiento y su prolongado periodo de floración. Pero hay un detalle importante: para que dé lo mejor de sí, hay que saber cuándo podarla.
¿Qué es la abelia y por qué se recomienda tanto?
Aunque existen varias especies, la más popular es la Abelia Grandiflora. Se trata de un arbusto de ramas arqueadas y tonos rojizos que puede crecer entre 1 y 2 metros de alto y ancho. Sus flores blancas y rosadas, con forma de pequeño tubo, aparecen desde la primavera hasta el otoño, lo que permite disfrutar de su colorido durante muchos meses seguidos.
Una de las grandes ventajas de la abelia es que no necesita cuidados exigentes. Tolera diferentes climas, aguanta bien la sequía y no se ve afectada fácilmente por enfermedades. Por eso es ideal tanto para jardines grandes como para pequeños espacios en terrazas o balcones.
El truco para que florezca más tiempo
La clave para mantener su floración por más tiempo no está en fertilizantes ni productos especiales. Lo más importante es poderla en el momento adecuado. Los expertos recomiendan hacerlo a finales del invierno o muy al comienzo de la primavera. ¿Por qué? Porque así se estimula el crecimiento de nuevos brotes, que son precisamente los que van a producir flores. Si se poda más tarde, ya entrada la temporada de crecimiento, la planta puede perder parte de su capacidad de florecer ese año.
Además, al podar se deben usar herramientas limpias y afiladas. Esto no solo facilita un corte más preciso, sino que también evita la propagación de enfermedades. Basta con desinfectar las tijeras con alcohol o una solución con lavandina antes y después de usarlas.
Otro consejo importante es no quitar más de un tercio de la planta en una sola poda. Lo mejor es empezar por los tallos dañados o secos y luego ir retirando ramas largas del interior del arbusto para dejar pasar mejor la luz y el aire. Esto ayuda a que crezca de forma equilibrada y se mantenga saludable.
Errores que conviene evitar
Uno de los fallos más comunes es podar fuera de época. Si ya ha empezado a brotar en primavera, mejor dejarla tranquila. Otra equivocación frecuente es podarla demasiado para que quede más “prolija”. Esto puede debilitarla y afectar su floración.
Además, es importante tener en cuenta su ubicación. Aunque la abelia tolera sombra parcial, florece con más fuerza si recibe luz solar directa. Si se coloca en una zona demasiado oscura, la planta crecerá, pero es probable que dé menos flores.