Paula y Juan, una pareja catalana afincada temporalmente en Japón, se han hecho virales al mostrar cómo viven en un apartamento de apenas 20 metros cuadrados en pleno centro urbano. Un espacio que, visto desde parámetros occidentales, resulta casi ridículo por su tamaño, pero que para ellos se ha convertido en una experiencia reveladora. “Queremos quedarnos a vivir aquí”, aseguran, pese a las limitaciones evidentes del espacio.

El alojamiento en el que residen cuesta algo más de 40 euros la noche, una cifra relativamente asequible para una ubicación céntrica en una gran ciudad japonesa. Sin embargo, el verdadero impacto no está en el precio, sino en cómo ese espacio obliga a replantear la forma de vivir: menos objetos, menos acumulación y una organización casi milimétrica del día a día.

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Cómo son los apartamentos en Japón: poco espacio, máxima eficiencia

Los apartamentos en Japón, especialmente en grandes ciudades como Tokio, Osaka o Kioto, se caracterizan por ser muy pequeños pero extremadamente funcionales. Cada metro cuadrado está pensado para cumplir una función concreta. Camas plegables, mesas abatibles, baños compactos y cocinas mínimas son la norma, no la excepción.

En el caso de Paula y Juan, el apartamento cuenta con lo esencial: una zona para dormir, un pequeño baño y un espacio común que sirve a la vez de salón, dormitorio y comedor. Vivir ahí implica aceptar que no hay espacio para lo superfluo. No se puede acumular ropa, ni muebles, ni objetos innecesarios. Todo tiene un lugar y todo debe justificar su existencia.

Este tipo de vivienda refleja una mentalidad muy arraigada en Japón: la de adaptarse al espacio disponible y no al revés. Lejos de vivirse como una carencia, muchos japoneses entienden estos pisos como una forma lógica y sostenible de vida urbana.

Tokio eSG
Tokio eSG

Precio de la vivienda y acceso con un sueldo medio

A diferencia de lo que ocurre en muchas grandes ciudades europeas, el acceso a la vivienda en Japón es más viable con un sueldo medio, incluso en zonas urbanas. Aunque el tamaño de los pisos sea reducido, los precios no se disparan de forma descontrolada. El mercado inmobiliario japonés prioriza la depreciación del inmueble con el tiempo, lo que evita burbujas especulativas como las vividas en otros países.

Paula y Juan destacan precisamente eso: que, aun viviendo en el centro, el coste es asumible y la calidad de vida no se resiente tanto como esperaban. Japón ofrece estabilidad, seguridad y una estructura urbana pensada para el peatón y el transporte público, lo que compensa con creces la falta de metros cuadrados.

Su historia demuestra que vivir mejor no siempre significa vivir más grande, y que, a veces, reducir el espacio permite ampliar la experiencia vital.