Escoger unas cortinas puede parecer una decisión puramente estética, pero los expertos en interiorismo aseguran que su colocación y sus dimensiones pueden transformar completamente un espacio. Sin necesidad de hacer obras ni grandes reformas, unas cortinas bien instaladas son capaces de hacer que un comedor parezca más grande, más luminoso y mucho más elegante.
El truco de las expertas para lucir las cortinas en casa
Así lo explican la arquitecta Anneke Dijkstra, conocida en las redes sociales como @soy_anneke, y la interiorista Haydee Naveiras (@haydeenaveiras). Ambas coinciden en una misma idea: el secreto no es solo escoger una tela bonita, sino instalar las cortinas de la manera adecuada.
Uno de los errores más habituales es fijar la barra justo encima del marco de la ventana. Es una práctica muy extendida porque parece la posición más lógica, pero visualmente tiene el efecto contrario al deseado. La razón es que hace que la pared parezca más baja y reduce la sensación de amplitud de la estancia. Según Anneke Dijkstra, la mejor opción es instalar la barra lo más cerca del techo posible.
"Para hacer que un comedor pequeño parezca más grande sin obras, es importante elevar la altura visual con las cortinas. Yo siempre las coloco tan arriba como puedo y, si es posible, haciendo que sobresalgan un poco de los laterales de la ventana", explica. Este sencillo truco dirige la mirada hacia arriba y crea una sensación de más altura. Es un recurso muy utilizado por los profesionales porque modifica la percepción del espacio sin alterar la estructura de la vivienda.
Una barra más ancha que la ventana
La anchura de la barra es otro detalle que a menudo pasa desapercibido. Haydee Naveiras recomienda que nunca tenga exactamente el mismo tamaño que la ventana. Su propuesta es añadir aproximadamente 30 centímetros a cada lado. De esta manera, cuando las cortinas estén abiertas, quedarán recogidas fuera del cristal y no taparán parte de la entrada de luz natural. El resultado es una ventana que parece más grande de lo que es realmente y un comedor mucho más luminoso. Además, este pequeño margen contribuye a crear una composición más equilibrada y sofisticada.
Aunque muchas personas prefieren pegar la barra directamente al techo, Naveiras apunta otra referencia muy práctica. La interiorista recomienda colocarla aproximadamente a los dos tercios de la distancia que hay entre la parte superior de la ventana y el techo. Esta ubicación ayuda a estilizar la pared sin perder las proporciones y consigue potenciar la sensación de verticalidad.
Las cortinas, ni cortas ni demasiado ajustadas
Cuando llega el momento de elegir el largo de las cortinas, los profesionales también lo tienen claro: deben llegar hasta el suelo. Las cortinas demasiado cortas rompen la continuidad visual de la pared y hacen que el espacio parezca más pequeño. En cambio, aquellas que bordean suavemente el suelo aportan una imagen mucho más elegante, ordenada y armoniosa. Además del largo, también recomiendan evitar que queden excesivamente tensas cuando están cerradas. Un poco de ondulación en el tejido aporta volumen y sofisticación, a la vez que mejora la caída de la tela.
Con estos pequeños cambios, los interioristas aseguran que cualquier comedor puede ganar amplitud visual, aprovechar mejor la luz natural y ofrecer una sensación de mayor confort. Todo demostrando que, a veces, los detalles más sencillos son los que tienen un mayor impacto en la decoración del hogar.
