Comprar una vivienda se ha convertido en uno de los mayores retos para los jóvenes en España. El principal obstáculo no suele ser la cuota mensual del préstamo, sino el dinero inicial necesario para poder acceder a una hipoteca. Para intentar reducir esa barrera, el Gobierno ha impulsado una línea de avales públicos que permite a muchos menores de 35 años financiar hasta el 100% del precio de su primera vivienda.

Se trata de una medida gestionada por el Instituto de Crédito Oficial, conocida como el aval ICO para jóvenes, que cubre hasta el 20% del importe de la hipoteca. Esto significa que el comprador no necesita tener ahorrada la entrada habitual que exigen los bancos.

El aval que permite comprar vivienda sin entrada

En condiciones normales, las entidades financieras solo conceden préstamos hipotecarios por el 80% del valor de tasación de la vivienda. Esto obliga al comprador a disponer de un 20% de entrada, además de los gastos asociados a la compra. Para una vivienda de 200.000 euros, por ejemplo, el comprador debería tener ahorrados más de 60.000 euros entre la entrada y los impuestos. Una cifra que para muchos jóvenes resulta prácticamente imposible reunir.

Contratación de una hipoteca. Foto freepik

Con el aval público, el Estado garantiza ese 20% que normalmente tendría que aportar el comprador. Si el banco acepta la operación, la financiación puede llegar al 100% del precio de compra. Además, la ayuda puede ser aún mayor en algunos casos. Si la vivienda cuenta con una buena eficiencia energética certificación D o superior el aval público puede alcanzar hasta el 25% del préstamo.

Requisitos para acceder a esta ayuda

El programa está dirigido principalmente a jóvenes menores de 35 años que quieran comprar su primera vivienda habitual. También pueden beneficiarse familias con menores a cargo, incluso si superan ese límite de edad. Entre los requisitos principales se encuentran no superar determinados límites de ingresos, generalmente en torno a 37.800 euros brutos anuales por persona, no tener otra vivienda en propiedad y destinar el inmueble a residencia habitual.

Además, el solicitante debe estar al corriente de sus obligaciones fiscales y financieras, algo que el banco comprobará antes de aprobar la operación. El objetivo de esta medida es facilitar el acceso a la vivienda a quienes tienen capacidad para pagar una hipoteca pero no han podido ahorrar la entrada inicial. Así pues, para muchos jóvenes, el aval del ICO se ha convertido en la única puerta real para poder comprar su primera casa sin tener que reunir decenas de miles de euros por adelantado.