El inicio de 2026 ha traído una sorpresa en las nóminas de millones de trabajadores. Desde el 1 de enero, la cotización del MEI, destinada a reforzar la hucha de las pensiones, ha aumentado, y ese incremento se descuenta directamente del salario de cada trabjador. Este cambio afecta a todos los asalariados, independientemente del sector en el que trabajen, y se refleja como una retención adicional en la nómina, lo que provoca la sensación de una bajada de sueldo.
El MEI, que en 2025 se aplicaba con un total del 0,8% sobre la base de cotización (0,67% a cargo de la empresa y 0,13% a cargo del trabajador), ha subido en 2026 hasta el 0,9%. La empresa ahora aporta el 0,75%, mientras que la parte que paga el trabajador aumenta al 0,15%. Aunque la subida pueda parecer mínima, se ha notado directamente en el salario neto de enero y en los siguientes meses.
Cómo se refleja en la nómina
La retención adicional aparece en la nómina como un concepto más de cotización, por lo que muchos trabajadores la perciben como una reducción de su sueldo habitual. De hecho millones de asalariados han experimentado esta pequeña bajada, que aunque no altera dramáticamente su poder adquisitivo, sí supone un cambio visible en la cantidad recibida a final de mes.

Esto es lo que se pierde cada mes
En la mayoría de los casos, el impacto es limitado: entre 1 y 4 euros al mes, una cantidad que apenas afecta a presupuestos ajustados. Sin embargo, en salarios más altos, la diferencia acumulada puede alcanzar hasta 95 euros anuales, una cifra que empieza a ser significativa para quienes reciben sueldos elevados y se suman otras retenciones o impuestos.
El incremento del MEI forma parte de la estrategia del Gobierno para fortalecer el sistema de pensiones, asegurando la sostenibilidad del fondo y garantizando que haya recursos suficientes para los jubilados actuales y futuros. Aunque supone un pequeño sacrificio para los trabajadores, el objetivo es reforzar la seguridad social a largo plazo.
Así pues, aunque la subida del MEI se refleja como una reducción directa en la nómina, se trata de una medida legal y oficial recogida en el BOE, con un impacto limitado pero que afecta a prácticamente todos los trabajadores en España, desde los salarios más bajos hasta los más altos, y que busca garantizar la estabilidad del sistema de pensiones en los próximos años.