Lamine Yamal, sobre los estudios: “En la Masia dije: ‘Mamá, voy a ir al cole, pero no haré nada'”

Lamine Yamal pareció tener claro que su futuro estaba dentro de un campo de fútbol. Esa seguridad apareció antes de debutar con el Barcelona o convertirse en internacional. Mientras su madre insistía en la importancia de estudiar, él ya había tomado una decisión: dedicar su energía a perseguir su sueño.

El extremo llegó al Barça con siete años. Su talento avanzaba, pero en casa existía una norma clara. Sheila Ebana le advertía que podía apartarlo del fútbol si descuidaba el colegio. Para ella, la formación representaba una protección necesaria. Para Lamine, cada clase restaba fuerzas al entrenamiento de la tarde.

La conversación llegó durante su etapa en La Masia. “Mamá, voy a ir al cole, pero no voy a hacer nada”, le dijo. Después explicó el motivo: prefería prepararse para entrenar. No estaba rechazando el esfuerzo. Simplemente había decidido concentrarlo en aquello que consideraba su oportunidad para cambiar su vida.

Xavi Hernández Lamine Yamal Barça debut / Foto: FC Barcelona
Xavi Hernández y Lamine Yamal / Foto: FC Barcelona

Lamine Yamal tuvo claro desde el principio que su futuro estaba en el fútbol

Su madre no aceptó inmediatamente aquella postura. Continuó reprendiéndolo y mantuvo la presión incluso cuando el fútbol comenzó a darle la razón. “Me la echó incluso hasta el día en que debuté”, recordó el jugador. Con el tiempo, Sheila comprendió su determinación. “Era mi sueño y lo perseguí”, resumió Lamine.

Esa relación se construyó en circunstancias difíciles. Sheila fue madre con 16 años y trabajó jornadas interminables. “Mi madre no podía estar mucho conmigo por el trabajo”, explicó. Pero regresaba por la noche y preparaba su cena. Lamine la define como su reina y quien mantiene sus pies en tierra.

El futbolista nació en Esplugues de Llobregat y creció entre Mataró, Granollers y Rocafonda. Después de separarse sus padres, vivió con su madre. Su rutina resultaba exigente: colegio, entrenamiento y regreso a casa. Apenas coincidían por la noche. El fútbol funcionaba como pasión, objetivo y salida para toda la familia.

Lamine Yamal i Sheila Ebana   Gtres
Lamine Yamal y Sheila Ebana Gtres

Lamine Yamal confía en que los títulos con el equipo le llevarán a los títulos individuales

También existía una historia de migración y sacrificio. Su abuela llegó desde Marruecos y enlazó tres trabajos para reunir a sus hijos en España. La familia materna procedía de Guinea Ecuatorial. Sus padres se conocieron en Barcelona y comenzaron viviendo en una residencia destinada a parejas jóvenes con recursos limitados.

Lamine habla de aquellas decisiones con mucha confianza. No sueña con conquistar un Balón de Oro. Quiere ganar varios y seguir el camino de las mayores leyendas. “Tengo la capacidad para hacerlo”, asegura. Sin embargo, añade una condición: los premios individuales deben llegar después de ganar títulos con su equipo.