Miles de jubilados en España pueden recuperar cantidades muy importates de dinero por un error histórico en la tributación de sus pensiones. En concreto, quienes trabajaron entre 1967 y 1978 y cotizaron a antiguas mutualidades laborales están en el punto de mira de Hacienda tras el criterio fijado por el Tribunal Supremo. La consecuencia: devoluciones que, en muchos casos, alcanzan entre 3.000 y 4.000 euros.
Durante esos años, numerosos trabajadores no cotizaban aún en el sistema actual de la Seguridad Social, sino en mutualidades laborales sectoriales. Aquellas aportaciones tenían un tratamiento fiscal específico. Sin embargo, durante décadas, la Agencia Tributaria integró el 100% de la pensión en la base imponible del IRPF, cuando una parte de esas prestaciones no debía tributar en su totalidad, solamente de forma parcial.
El error que encareció la pensión durante años
El Tribunal Supremo ha establecido que las aportaciones realizadas antes del 1 de enero de 1978 deben tener un reflejo distinto en el IRPF. En términos prácticos, muchos pensionistas pagaron más impuestos de los que correspondían porque no se aplicó la reducción adecuada sobre esa parte de la pensión procedente de mutualidades. Algo que ahora se puede reclamar.

La corrección no es algo menor. En algunos supuestos, solo debía tributar el 75% de la prestación vinculada a esas cotizaciones antiguas, y no el 100% como se venía haciendo. Esa diferencia, acumulada ejercicio tras ejercicio, explica que las devoluciones puedan alcanzar varios miles de euros como está pasando con muchos casos de la actualidad.
Quién puede reclamar y como puede hacerlo
Tienen derecho a solicitar la devolución los jubilados que cotizaron a mutualidades laborales antes de 1978 y que hayan tributado íntegramente su pensión en los últimos ejercicios no prescritos. También pueden reclamar los herederos de pensionistas fallecidos, siempre que acrediten la situación. La Agencia Tributaria ha habilitado un procedimiento específico para canalizar estas solicitudes. El trámite puede realizarse por vía telemática, en oficinas de Hacienda o a través de un representante. Es clave actuar dentro del plazo, ya que solo se pueden rectificar los ejercicios no prescritos, generalmente los correspondientes a los últimos cuatro años.
Así pues, se trata de una de las regularizaciones fiscales más importantes para pensionistas en los últimos tiempos. Muchos afectados desconocen que pueden recuperar ese dinero. Por eso, revisar el historial laboral y comprobar si existieron cotizaciones a mutualidades entre 1967 y 1978 puede marcar la diferencia entre no hacer nada o ingresar hasta 4.000 euros en la cuenta bancaria.