Muchos trabajadores creen que con cotizar un mínimo de años ya está garantizada la pensión de jubilación, pero no siempre es así. En España, además de haber cotizado un periodo mínimo —generalmente 15 años—, la ley exige cumplir un requisito adicional llamado carencia específica. Si no se cumple, incluso con muchos años trabajados, la Seguridad Social puede denegar la pensión contributiva o impedir su cobro, como han confirmado varios casos judiciales recientes.
Qué es la carencia específica y por qué importa
La carencia específica es un requisito legal establecido en el artículo 205.1.b) de la Ley General de la Seguridad Social. Este requisito exige que, dentro de los años cotizados a lo largo de la vida laboral, al menos 2 años (equivalentes a 730 días) deben estar cotizados dentro de los 15 años inmediatamente anteriores a la fecha en que se solicita la pensión de jubilación.
Es decir, no basta con haber trabajado durante mucho tiempo en total; es indispensable haber cotizado recientemente, cerca de la jubilación. Esto asegura que el trabajador haya estado vinculado al sistema en los años finales de su vida laboral, contribuyendo al modelo de reparto que financia las pensiones de quienes se retiran.
Si alguien ha cotizado, por ejemplo, 30 o 40 años en total, pero no ha tenido cotizaciones suficientes en los últimos 15 años, se considera que no cumple la carencia específica y pierde el derecho a la pensión contributiva, incluso si técnicamente cumple con el número total mínimo de años de cotización.
Un ejemplo ilustrativo fue el caso de un trabajador autónomo de 66 años cuya pensión de jubilación fue denegada a pesar de sus 30 años cotizados, precisamente por no acreditar los 730 días dentro del plazo requerido, lo que provocó su rechazo por parte del Tribunal Superior de Justicia al confirmar la interpretación de la ley.
En qué casos se pierde el derecho por no cumplir la carencia específica
Existen varias situaciones que pueden hacer que un trabajador pierda el derecho a la pensión de jubilación por no cumplir con este requisito:
Largos periodos sin cotización en los últimos 15 años, por desempleo prolongado, sin cotizar o jubilación anticipada, sin aportes recientes.
Trabajar fuera de España en países sin convenio bilateral de seguridad social, lo que deja sin efecto esas cotizaciones a efectos de cumplir la carencia específica.
Lagunas prolongadas de cotización, donde no se cotiza por periodos largos, reduciendo los días efectivos cotizados en los últimos 15 años.
No estar al corriente de pagos con la Seguridad Social, lo que puede impedir que las cotizaciones realmente computen como válidas.
Qué conlleva tenerla o no tenerla
Cumplir con la carencia específica habilita el derecho a la pensión contributiva de jubilación, permitiendo al trabajador percibir una prestación mensual calculada según su base reguladora y los años cotizados. No cumplirla, en cambio, impide acceder a esa prestación, aun cuando se superen los años mínimos de cotización. Esto puede obligar a acudir a alternativas como:
-
Suscribir un convenio especial con la Seguridad Social para continuar cotizando de forma voluntaria y completar los periodos necesarios.
-
Intentar acceder a una pensión no contributiva, que está dirigida a personas con insuficientes cotizaciones y que cumple condiciones distintas.
En resumen, la carencia específica es un requisito legal imprescindible para cobrar la pensión de jubilación contributiva en España. Aunque muchos trabajadores alcanzan los 15 años de cotización exigidos, sin dos de ellos en los últimos 15 años antes de solicitar la pensión no podrán acceder a esta prestación, lo que puede dejar sin ingresos de jubilación a muchas personas a pesar de décadas de trabajo.
