Un jubilado de Mallorca viviendo en Filipinas: “Con 500 euros al mes aquí vives muy bien”

Un jubilado mallorquín ha decidido cambiar por completo su vida después de comprobar que su pensión rendía cada vez menos en España. Tras años viviendo en Mallorca, optó por instalarse en Filipinas, donde asegura que con unos 500 euros mensuales puede cubrir alojamiento, comida, transporte y una parte importante de sus gastos cotidianos sin vivir pendiente de cada recibo.

“Con 500 euros al mes aquí vives muy bien”, explica al comparar ambos escenarios. La diferencia, según relata, está principalmente en el coste de la vivienda y de la alimentación local. Mientras en Mallorca una parte muy importante de cualquier pensión puede desaparecer únicamente con el alquiler, en determinadas zonas de Filipinas todavía es posible encontrar opciones mucho más asequibles.

El alquiler cambia completamente las cuentas

El gran ahorro aparece en la vivienda. Fuera de las zonas más turísticas y exclusivas, alquilar una habitación o un alojamiento sencillo puede costar mucho menos que en Baleares. A eso se suma una restauración local económica, mercados con productos frescos a precios bajos y desplazamientos que pueden resolverse mediante motocicleta o transporte local.

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@philipinotime nos cuenta el presupuesto que haría falta para vivir como jubilado en un pueblo de provincia de Filipinas 💸🐓🌴 Hay que tener en cuenta otros gastos como seguro médico, visa... De todo eso hablamos a fondo en la entrevista completa que tenéis en el canal de Youtube de @mevoyalmundo 👈 #españolesporelmundo #españolesenfilipinas #filipinas #mevoyalmundo #podcastenespañol #jubilados #jubiladosypensionados #dejarlotodo #retiro

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El jubilado insiste en que esos 500 euros funcionan porque ha adaptado su manera de vivir al país. Comer diariamente en restaurantes occidentales, instalarse en zonas turísticas de Palawan o mantener hábitos propios de España elevaría considerablemente el presupuesto. Su experiencia se basa en consumir productos locales, negociar alquileres de larga duración y evitar los servicios diseñados específicamente para extranjeros.

Vivir barato no significa vivir sin riesgos

Filipinas puede ofrecer un poder adquisitivo muy superior al de Mallorca para alguien que cobre una pensión española, pero trasladarse allí exige planificación. El visado, el seguro médico privado, los vuelos a España, los medicamentos y cualquier urgencia sanitaria pueden convertir un mes barato en uno muy costoso. También hay que revisar cómo afecta la residencia fiscal a cada situación personal.

Por eso, los 500 euros deben entenderse como una referencia de gasto cotidiano, no como una garantía universal. Manila o una isla menos turística pueden presentar precios distintos. Tampoco todas las personas mayores se adaptan igual al clima, al idioma o a un sistema sanitario diferente. Para este jubilado, el cambio ha supuesto recuperar margen económico y tranquilidad. En Mallorca sentía que su pensión desaparecía demasiado rápido; en Filipinas puede organizar el mes sin la misma presión. Su historia explica por qué algunos jubilados buscan fuera algo más que precios bajos: quieren recuperar la sensación de que su pensión permite vivir y no pagar facturas.