José María Gómez Reino, geriatra: “Los nietos pueden convertirse en un auténtico medicamento para sus abuelos”

Pasar tiempo con los nietos puede tener efectos mucho más profundos de lo que parece en la vida de una persona mayor. José María Gómez Reino, geriatra del Hospital Quirónsalud Torrevieja, explica que esa relación puede convertirse en un auténtico “medicamento emocional” porque aporta alegría, propósito y energía vital. No sustituye ningún tratamiento médico, pero sí puede contribuir a mantener una vida más activa y socialmente conectada.

La clave está en todo lo que ocurre alrededor de esa convivencia. Cuidar ocasionalmente de un nieto, acompañarlo al parque, jugar con él o simplemente escuchar sus historias obliga a moverse, conversar y participar. Para muchas personas mayores, esa rutina rompe con el aislamiento y añade motivos concretos para mantenerse activas durante el día.

Los nietos obligan a mantenerse activos casi sin darse cuenta

Estar con los más pequeños suele implicar paseos, desplazamientos, juegos y pequeñas tareas cotidianas. Ese movimiento funciona como una especie de “entrenamiento invisible” que puede ayudar a conservar movilidad, fuerza, equilibrio y autonomía, según explican los especialistas consultados por la Cadena SER.

Abuelo. Pixabay
Abuelo. Pixabay

El beneficio tampoco es exclusivamente físico. Gómez Reino señala que el contacto con los nietos puede reducir la sensación de soledad y favorecer el ánimo gracias al afecto, la conversación y la interacción social. Además, intercambiar historias, responder preguntas o participar en juegos también mantiene activos procesos como la memoria, la atención y el lenguaje.

Sentirse útil también forma parte de un envejecimiento saludable

Hay otro elemento especialmente importante: el propósito. Muchos abuelos dejan de ser únicamente personas que reciben cuidados y pasan a tener un papel activo dentro de la familia. Ayudan, acompañan y transmiten experiencias, algo que puede reforzar su autoestima y la sensación de seguir teniendo un lugar importante en la vida cotidiana.

Eso sí, la relación funciona mejor cuando no se convierte en una obligación permanente. Cuidar de los nietos puede resultar estimulante, pero también agotador si toda la responsabilidad recae sobre los abuelos. El valor está en mantener un vínculo equilibrado. La idea de Gómez Reino resume bien ese efecto: los nietos no son literalmente un medicamento, pero su presencia puede aportar movimiento, conversación, afecto y objetivos diarios. Cuatro elementos sencillos que, juntos, pueden ayudar a que la vejez sea más activa, acompañada y emocionalmente rica.