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Javier Albares recomienda evitar un gesto habitual al despertarse de madrugada: comprobar inmediatamente qué hora es. El médico especialista en sueño explicó en el videopódcast Longevity, de La Vanguardia, que vigilar el paso de los minutos puede aumentar la activación y dificultar que volvamos a dormirnos. “No controlar el reloj es importante”, señaló durante la entrevista, en la que abordó cómo reaccionar cuando el sueño se interrumpe a mitad de la noche.

En este sentido, cuestiona convertir las recomendaciones para dormir en reglas que obliguen a cronometrarse. Si alguien recibe la indicación de abandonar la cama después de veinte minutos despierto, puede acabar pendiente del reloj para cumplirla exactamente. Para Albares, esa vigilancia añade tensión en un momento en el que interesa recuperar la tranquilidad. Estar comprobando cuánto tiempo llevamos sin dormir puede mantenernos todavía más alerta.

Quedarse en la cama depende de cómo te encuentres

De esta manera, el especialista propone atender al estado de cada persona. Quien permanece tranquilo puede quedarse acostado. Si aparecen vueltas constantes, inquietud y pensamientos repetitivos sobre los problemas, la situación cambia. Su explicación se centra en evitar que la cama termine asociándose con preocupación y alerta, porque esa relación puede dificultar el descanso en las noches siguientes.

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Así, la respiración consciente es otra de las herramientas que plantea para recuperar la calma. Albares también abordó los despertares nocturnos en El Matí de Ràdio 4, donde explicó cómo puede ayudar a relajar el cerebro. En esa conversación insistió en no obsesionarse con la hora ni activarse utilizando el móvil durante la noche. El propósito de estas pautas es facilitar que vuelva el sueño reduciendo la agitación del momento.

El descanso también se prepara durante el día

El médico amplía estas recomendaciones en su participación en Aprendemos Juntos, de BBVA, donde señala la importancia de los hábitos cotidianos. Entre ellos, destaca mantenerse activo durante el día y recibir luz natural, especialmente por la mañana. También aconseja reducir la exposición a pantallas en las horas previas a acostarse. Su planteamiento invita a revisar cómo organizamos la jornada cuando buscamos mejorar el descanso nocturno.

Así pues, dejar de controlar el reloj forma parte de una propuesta más amplia para cuidar el sueño. Albares recuerda que el insomnio puede tener factores desencadenantes que requieren algo más que modificar hábitos. Por eso, sus consejos sobre actividad, luz y descanso deben entenderse dentro de la situación de cada persona y de las causas que estén dificultando dormir.