Javi Linares, experto en finanzas, explica cómo la realidad de las pensiones ha cambiado drásticamente en pocas décadas. Según cuenta, su abuelo cobraba una pensión que en su momento ascendía a 300 euros, una cantidad que, si se ajusta a la inflación actual, equivaldría a unos 5.000 euros al mes. Un nivel de ingresos que hoy parece inimaginable para la mayoría de los pensionistas, incluso para quienes han trabajado toda su vida con un salario medio o elevado.

La historia de su abuelo refleja un contexto laboral y económico muy diferente. “Mi abuelo trabajó como electricista con un sueldo normal", y aun así logró acumular una pensión que hoy sería extraordinaria, señala Linares. Esta comparación sirve para poner en perspectiva la situación actual de las pensiones, porque mientras hace décadas los salarios y el sistema de pensiones permitían un nivel de vida cómodo al jubilarse, hoy las pensiones medias rara vez superan los 1.500 o 2.000 euros al mes en el mejor de los casos.

El contraste con las pensiones actuales

Según Linares, la diferencia se explica por varios factores. En primer lugar, la evolución de los salarios y la cotización a la Seguridad Social ha cambiado significativamente. Antes, los trabajadores con un sueldo medio podían generar derechos de pensión elevados, gracias a un sistema con menos desigualdades salariales y bases de cotización más homogéneas. Hoy, sin embargo, los salarios más bajos y la precariedad laboral dificultan que la pensión acumulada se acerque siquiera a los 2.000 euros mensuales.

Además, Linares apunta que la inflación y el coste de la vida actual hacen que, aunque las cifras nominales sean más altas que las de entonces, el poder adquisitivo real de los pensionistas sea mucho menor. Lo que antes parecía un ingreso medio, hoy sería considerado una pensión de lujo. Este contraste evidencia que el sistema actual ofrece beneficios mucho más limitados.

Reflexión sobre la sostenibilidad y el futuro

El experto subraya que esta situación obliga a pensar en la sostenibilidad del sistema de pensiones y en la necesidad de complementos privados o ahorro adicional. Hoy, eso es un lujo al alcance de pocos. Su relato invita a reflexionar sobre cómo la evolución de los salarios, la inflación y el diseño del sistema público han modificado radicalmente la experiencia de jubilarse en España.

Así pues, la historia de la pensión de su abuelo sirve como referencia histórica y alerta ya que muestra lo que antes era posible con un sueldo medio y lo que hoy resulta prácticamente inalcanzable para la mayoría de los trabajadores y futuros pensionistas.