Hay un motivo por el que miles de jubilados han cobrado ya la pensión y otros todavía no la tienen

Hay un motivo sencillo por el que algunos jubilados ya han visto ingresada la pensión de agosto y otros todavía siguen esperando: el banco. La Seguridad Social no paga oficialmente todas las pensiones el día 25. Las prestaciones se abonan a mes vencido y deben estar disponibles entre el primer día hábil y, como máximo, el cuarto día natural del mes siguiente.

Lo que ocurre es que muchas entidades financieras adelantan el dinero varios días como política comercial. En agosto de 2026, algunos bancos comenzaron a pagar el viernes 21, otros lo hicieron el lunes 24 y buena parte de las principales entidades han fijado el martes 25. Dos pensionistas con la misma prestación pueden cobrar en fechas distintas únicamente por tener cuentas diferentes.

El banco determina cuándo aparece el dinero

Las primeras entidades en adelantar el ingreso fueron Bankinter y Unicaja, con pagos previstos desde el 21 de agosto. CaixaBank y Banco Santander concentran buena parte de sus abonos el lunes 24. Mientras tanto, clientes de BBVA, Sabadell, ING, Ibercaja, Abanca, Cajamar o Kutxabank pueden tener que esperar hasta el martes 25.

Este adelanto no significa que la Seguridad Social haya enviado antes una pensión y haya retrasado otra. Los bancos reciben con antelación la información necesaria sobre beneficiarios e importes y algunos anticipan el dinero con recursos propios. Por eso el día de cobro que muchos jubilados consideran habitual depende realmente de la política aplicada por su entidad financiera.

No cobrar el día 24 no significa tener un problema

Si la pensión todavía no aparece el día que normalmente paga el banco, tampoco significa automáticamente que exista un problema con la prestación. El ingreso puede reflejarse a distintas horas y las fechas anunciadas por las entidades son anticipos comerciales. La referencia legal continúa siendo el calendario oficial de la Seguridad Social, situado al comienzo del mes siguiente.

Por tanto, un jubilado que el 24 de agosto todavía no haya recibido el dinero debe comprobar primero qué calendario aplica su banco. Si la entidad acostumbra a pagar el 25, no existe retraso alguno. Solo cuando haya pasado la fecha prevista por el banco, o especialmente el plazo oficial de los primeros días de septiembre, conviene revisar la cuenta, contactar con la entidad y comprobar si existe alguna incidencia. La diferencia entre cobrar antes o después no depende normalmente del tipo de pensión, sino del banco elegido para domiciliarla. Cambiar de entidad puede incluso modificar el día habitual de cobro sin alterar ni un euro la pensión.