Cada campaña de la Renta se repite una situación que sorprende incluso a quienes llevan años presentando la declaración. Muchas familias revisan ingresos, deducciones y gastos, pero apenas prestan atención a cómo aparecen reflejados los hijos. Y ahí puede estar uno de los errores más caros.
Asesores fiscales y especialistas en IRPF llevan tiempo señalando que una parte importante de las diferencias entre una declaración correcta y otra que acaba pagando de más no está en grandes patrimonios ni en operaciones complejas. Está en detalles relacionados con la situación familiar que Hacienda no siempre interpreta automáticamente.
Un error en cómo aparece el hijo puede cambiar el resultado
Uno de los puntos que más revisan los expertos tiene que ver con la identificación correcta del régimen de convivencia y custodia. En determinados casos aparecen diferencias especialmente relevantes entre situaciones de custodia exclusiva y custodia compartida, algo que afecta directamente al reparto de mínimos familiares y determinadas deducciones. Aquí es donde suelen aparecer errores frecuentes.
Hay contribuyentes que marcan opciones que no corresponden a la situación real o que presentan datos distintos entre ambos progenitores. Y el problema es que el borrador no siempre detecta automáticamente estas inconsistencias. Cuando esto ocurre, el resultado puede ser una declaración menos favorable, pérdida de beneficios fiscales o incluso una comprobación posterior por parte de Hacienda.
La diferencia puede ser de cientos de euros y muchas familias ni lo revisan
Los especialistas recuerdan que el impacto económico cambia mucho según cada caso. No afecta igual a una familia con un hijo que a situaciones con varios hijos, custodia compartida o deducciones adicionales como maternidad, guardería o familia numerosa.
Además, cuando se detecta que una declaración presentada en años anteriores contenía un error y el contribuyente pagó de más, existe la posibilidad de estudiar una rectificación para solicitar la devolución correspondiente dentro de plazo. También recomiendan revisar especialmente estas situaciones cuando durante el año se hayan producido cambios familiares, separaciones o modificaciones en la convivencia.
Porque muchas personas siguen pensando que Hacienda corrige automáticamente cualquier error del borrador. Y precisamente uno de los mensajes que más repiten los asesores fiscales es el contrario, ya que el borrador ayuda, pero la responsabilidad final de cómo aparecen los hijos y de aplicar correctamente las deducciones sigue siendo del contribuyente.
