Miles de pensionistas cobran cada mes menos dinero del que realmente podrían recibir. El motivo no está en errores de cálculo ni en retrasos administrativos, sino en un complemento que sigue pasando desapercibido para muchos hogares. Se trata del complemento por cónyuge a cargo, una ayuda vinculada a determinadas pensiones que puede aumentar de forma importante la cantidad que entra cada mes.

La clave está en que no siempre se activa de forma automática y muchos jubilados ni siquiera saben que existe o creen que ya está incluida en su prestación. Sin embargo, revisar si se cumplen las condiciones puede traducirse en un incremento mensual que, en algunos casos, supera los 300 euros y acaba suponiendo más de 3.500 euros adicionales al año.

Qué significa tener al cónyuge a cargo

Este complemento está pensado para pensionistas cuya pareja depende económicamente de ellos. Para que exista esa situación no basta con estar casado. También entran en juego los ingresos del hogar y si el cónyuge recibe o no rentas superiores a determinados límites establecidos cada año.

Una parella de jubilats guadint d'un viatge de l'Imserso

De este misma manera, la Seguridad Social utiliza este criterio para elevar la cuantía mínima de determinadas pensiones contributivas. Por eso, dos jubilados con carreras de cotización similares pueden acabar cobrando cantidades distintas dependiendo de su situación familiar. El error habitual es pensar que el sistema lo detecta siempre de oficio cuando, en determinados casos, conviene revisar que la información esté actualizada para que se aplique en la pensión de cada mes.

Muchos pensionistas no lo revisan y pierden el derecho

La cantidad exacta depende del tipo de pensión y de la situación económica concreta, pero el impacto puede ser relevante. En algunos supuestos, el incremento puede acercarse a esos 320 euros mensuales adicionales que hacen que la diferencia anual sea notable.

Por eso, especialistas en pensiones recomiendan comprobar periódicamente si se mantienen o se cumplen las condiciones para acceder al complemento, especialmente cuando hay cambios de ingresos dentro de la unidad familiar o cuando uno de los miembros deja de trabajar. Así pues, una revisión que apenas lleva unos minutos puede acabar suponiendo varios miles de euros más al año para hogares que ya tenían derecho y todavía no lo habían comprobado.