Cada año, cuando llega junio y finaliza el plazo de la campaña de la declaración de la renta, muchos contribuyentes se encuentran sin liquidez suficiente para pagar lo que deben. En estos casos, Hacienda aplica recargos progresivos. Comienzahasta tres meses de retraso, el 5%; de tres a seis meses, el 10%; de seis a doce meses, el 15%; y más de doce meses, el 20%. No se trata de una multa si eres tú quien regulariza el pago, pero los intereses se acumulan y pueden aumentar considerablemente la deuda.

El problema aparece cuando Hacienda detecta la falta de pago antes de que actúes. En esos casos, además de los recargos, puede imponer sanciones que van del 50% al 150% de lo debido, lo que explica la llegada de multas de miles de euros que reciben algunos contribuyentes. La clave está en actuar a tiempo y conocer las opciones que existen para no generar gastos innecesarios.

Opciones para quienes no tienen dinero en junio

Hacienda permite solicitar un aplazamiento o fraccionamiento del pago para evitar recargos y sanciones graves. Esta opción divide la deuda en varios meses y se concede normalmente si el importe es inferior a 30.000 euros. Otra alternativa es el fraccionamiento automático de la Renta: pagar el 60% en junio y el 40% en noviembre.

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Si el contribuyente no dispone ni del 60%, puede solicitar un aplazamiento total antes de que termine el plazo. Mientras se gestione correctamente, no se aplican multas y se evitan intereses excesivos. Conocer estas herramientas es fundamental para quienes no tienen liquidez en el momento del pago y quieren cumplir con Hacienda sin que suponga un problema económico a medio plazo, ya que no usar estas opciones implica tener que asumir un cargo todavía mayor al cabo de unos meses.

Consejos para evitar recargos y sanciones

Planificar con antelación es esencial. Revisar la cuenta bancaria y calcular lo que se debe permite actuar con tiempo y solicitar aplazamientos si hace falta. De este modo, se evitan sorpresas desagradables y se minimiza el impacto financiero de la declaración de la renta cuando llega y dice que hay que devolver dinero al fisco español.

En definitiva, no tener dinero en junio no significa necesariamente enfrentarse a multas, pero sí requiere conocer las opciones de pago alternativas. Actuar antes de que Hacienda reclame es la mejor manera de cumplir con la obligación fiscal sin que el retraso se traduzca en recargos elevados o sanciones complicadas de asumir.