La Agencia Tributaria recuerda que las viviendas que no son residencia habitual ni están alquiladas generan una renta imputada. Aunque no recibas ingresos por ella, Hacienda actúa como si la propiedad te produjera un beneficio económico por su propia existencia. A esto se le llama imputación de renta inmobiliaria y sirve para aumentar la base imponible del IRPF, lo que puede traducirse en pagar más o recibir menos devolución en la declaración de la renta.
El cálculo depende del valor catastral del inmueble. Si el valor está revisado, la imputación es del 1,1%; si no, sube al 2%. Por ejemplo, una vivienda con valor catastral de 80.000 € generaría entre 880 y 1.600 € de renta imputada. El Tribunal Supremo ha reforzado este criterio, confirmando que es legal aplicar la imputación incluso si la vivienda está vacía por motivos personales y sin generar ingresos reales.
Así es como detecta Hacienda las viviendas vacías
Hacienda está utilizando herramientas más precisas para localizar inmuebles sin uso. Cruza datos de consumos de agua y luz, catastro, registros municipales, declaraciones de alquiler y suministros. Con esta información, identifica pisos que no son considerables como una residencia habitual y que no están alquilados. Todo esto afecta a segundas residencias, pisos heredados sin alquilar, viviendas en otras ciudades o inmuebles vacíos a la espera de venta.
La imputación de renta no se aplica si la vivienda está alquilada, en obras acreditadas, en ruina, ocupada ilegalmente o si constituye la residencia habitual. Con estas excepciones, el fisco español deja claro que el objetivo es gravar únicamente propiedades que no generan actividad económica y que podrían estar infrautilizadas.
Una vigilancia con un importante efecto fiscal
El propósito de esta medida es doble. Por un lado, aumenta la recaudación del Estado, ya que toda renta imputada se suma a la base del IRPF. Por otro, tiene un efecto sobre el mercado inmobiliario al desincentivar el hecho de mantener viviendas vacías y fomenta que se alquilen o se pongan a disposición de terceros.
En resumen, si tienes un inmueble vacío que no alquilas ni usas como residencia habitual, Hacienda lo considera un ingreso ficticio que aumenta tu declaración de la Renta. El Supremo respalda este criterio y la Agencia Tributaria mantiene un constante el control sobre estos casos, con el objetivo de recaudar más y reducir la cantidad de viviendas sin uso en España.