Aunque muchos lo desconozcan, estar en paro no exime de presentar la declaración de la renta. La Agencia Tributaria está enviando cartas y aplicando sanciones a personas que reciben prestaciones del SEPE y que no han cumplido con esta obligación, recordando que la percepción de subsidios o ayudas puede generar obligación de declarar si se superan ciertos límites.
El Servicio Público de Empleo Estatal se considera un pagador más, por lo que quienes reciben prestaciones contributivas, subsidios en determinados casos o ayudas compatibles con trabajo pueden estar obligados a presentar la declaración. También deben hacerlo aquellos que hayan tenido varios pagadores durante el año, como por ejemplo una empresa y el SEPE, incluso aunque actualmente estén desempleados.
Por qué muchos parados reciben sanciones
El problema surge principalmente por el desconocimiento de la mayoría de los contribuyentes. Muchos beneficiarios creen que al no trabajar no tienen que declarar, sin saber que la ley establece que, cuando hay dos pagadores, el límite para no presentar la renta baja a 15.000 euros. Si los ingresos totales superan esa cifra, la obligación de declarar existe aunque se esté en paro, y no cumplirla puede acarrear sanciones. Esta situación está afectando a un número creciente de parados en toda España.
Hacienda está aplicando sanciones que incluyen recargos por presentación fuera de plazo, intereses de demora y multas. En casos en los que la Agencia Tributaria detecta la omisión antes de que el contribuyente presente la declaración, la sanción puede oscilar entre el 50 % y el 150 % de lo que se debía pagar. Como resultado, muchos parados están recibiendo reclamaciones de entre 200 y 600 euros, lo que genera preocupación y confusión.
Cómo evitar problemas con Hacienda estando en paro
El desconocimiento de la normativa es la causa principal de estas sanciones. No basta con recibir prestaciones; es fundamental revisar si se superan los límites de ingresos, si se tienen retenciones suficientes y si algunas ayudas tributan, como ocurre con el Bono Joven. La obligación de declarar puede aplicarse incluso si no se tiene salario habitual.
Así pues, la clave para los parados es informarse y cumplir con la declaración de la renta aunque no trabajen. Presentarla a tiempo evita sanciones, intereses y recargos, y permite aprovechar deducciones o devoluciones a las que sí se tenga derecho. La normativa deja claro que el paro no exime de obligaciones fiscales.
