El negocio de las gasolineras suele dar la impresión de mover grandes cantidades de dinero, pero muchos empresarios del sector aseguran que la realidad económica es muy distinta de lo que parece. Así lo explica Gonzalo, un empresario vinculado a este tipo de establecimientos, que asegura que el volumen de facturación no refleja realmente lo que gana el propietario.

Según explica, una gasolinera media puede facturar más de dos millones de euros al año, pero el margen real del negocio es mucho más reducido de lo que parece. Gran parte de ese dinero corresponde simplemente al coste del combustible que se vende, lo que deja un beneficio final mucho menor del que muchos imaginan.

Mucha facturación, pero poco margen

El negocio de las estaciones de servicio funciona con márgenes muy ajustados. El combustible tiene un precio fijado en gran parte por el mercado internacional, los impuestos y las políticas de las grandes compañías petroleras. Esto significa que el margen que queda para la gasolinera por cada litro vendido es muy pequeño. En muchos casos apenas unos pocos céntimos por litro. Cuando se suman todos los gastos del negocio, ese margen se reduce aún más.

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¿cuánto dinero gana el dueño de una gasolinera?

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Entre los costes más importantes están el alquiler o la hipoteca del terreno, el mantenimiento de las instalaciones, el suministro eléctrico, los seguros, los sistemas de seguridad y, por supuesto, los salarios de los empleados. Todo eso va restando a lo que se acaba llevando al bolsillo.

El beneficio real del propietario

Por eso, aunque la facturación anual pueda superar los dos millones de euros, el beneficio final puede ser mucho más modesto. Gonzalo explica que en muchos casos el dueño de la estación de servicio termina quedándose con menos de 75.000 euros al año. Ese beneficio depende además de muchos factores, como la ubicación de la gasolinera, el volumen de tráfico que pasa por la zona o si el establecimiento cuenta con tienda, cafetería u otros servicios adicionales.

De hecho, muchos propietarios reconocen que la rentabilidad real del negocio no está tanto en la venta de combustible como en los productos que se venden dentro de la tienda. La gasolina mueve grandes cifras, pero deja poco margen. Por eso, aunque una gasolinera pueda facturar millones de euros cada año, el dinero que realmente acaba en manos del propietario suele ser mucho menor de lo que la mayoría de personas imagina.